Claves para la Reconquista

VIGO

Reportaje | 58 días de ocupación francesa El Casco Vello acoge hoy la recreación de los hechos históricos de marzo de 1809

27 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Fueron sólo cincuenta y ocho días, pero la historia viguesa los ha sabido exprimir. No hay más que darse una vuelta hoy por el Casco Vello para ver una aproximación a los hechos acontecidos, en la todavía villa de Vigo, el 28 de marzo de 1809. Si comenzamos situando algunos vestigios físicos de la victoria sobre las tropas francesas, no quedará más remedio que acudir a los castillos del Castro y los restos de San Sebastián, éste ubicado a los pies del edificio consistorial. En el momento de la ocupación francesa, el 31 de enero de 1809, la villa estaba todavía amurallada y el acceso a la misma se hacía a través de ocho puertas. Fue la puerta de la Gamboa por donde accedieron los húsares napoleónicos una vez rendida la villa. Al día siguiente se completó la ocupación con la entrada de tropas de infantería por la puerta del Sol. En 1909, la ciudad de Vigo celebró el centenario de la reconquista con diversos actos. Uno de ellos consistió en la colocación de una placa en la calle Gamboa en la que se destacaba la valentía de los héroes vigueses. La placa fue realizada por el escultor Alejandro Curty. Amplio callejero El callejero vigués tiene múltiples referencias a nombres de personas que participaron en aquellos hechos. Desde Cachamuiña a Vázquez Varela, desde la plaza de Villavicencio a la calle Reconquista, o de las calles Victoria y Triunfo a la plaza de Almeida. Por otro lado, en el museo de Castrelos se custodia un sable cuya propiedad es atribuida por la tradición al mismísimo mariscal Soult, jefe de las tropas francesas en todo el noroeste peninsular. Al parecer, una vez tomada Vigo por los franceses, Soult dejó en la ciudad todo su equipaje antes de dirigirse a ocupar Portugal. Esta circunstancia provocó que cuando la plaza fue recuperada, cayerá en manos viguesas también el sable de Soult. Aunque no existía de aquella_incluso el lugar donde se ubica hoy estaba a la sazón extramuros_el monumento que recuerda aquellos hechos es el conjunto escultórico ubicado en la plaza de la Independencia. Su historia es tan complicada como la mayor parte de las iniciativas de esta ciudad. Fue encargado al artista Julio González Pola en 1909, pero hubo que esperar muchos años para verlo concluido. Su ubicación actual no se corresponde con la procesión que protagonizó por varios puntos de la ciudad: desde la Piedra hasta la plaza de Independencia, pasando por el Concello actual o la plaza de España.