RAPACES | O |
16 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Si te dolió tu tierra y tu gente cuando el fuel nos asfixió, vota el 14 M. Si no creíste en tal catástrofe o no quisiste darte por enterado, vota también. Si estuviste en manifestaciones de Nunca Máis, vota. Vota si no pudiste estar. Si no quisiste porque no eran muestras de civismo, vota también. Si dijeron que te escondías tras pancartas, que ladrabas tu rencor por las calles, vota. Si para ti las protestas no estuvieron justificadas, también vota. Vota al partido que quiera ver tu tierra par entre iguales. Si te estremeciste cuando tres gobernantes decidieron invadir Iraq sin aprobación de la ONU, vota el 14 M. Si pensaste que ese pueblo merecía sufrir una guerra, no dejes de votar. Si te fue indiferente, ve y vota. Si te rajó las entrañas ver soldados españoles partiendo hacia Iraq como fuerza ocupante, vota. Si opinas que aquella misión fue ayuda humanitaria, no dejes de votar. Si algo se rompió en tu interior, si sólo viste búsqueda de enriquecimiento y colonialismo en quienes se prestaron a atacar a sangre y fuego, vota. Si te pareció ayuda al pueblo iraquí, no dejes de votar. Vota al partido que considere suyos tus valores morales. Si crees que el Gobierno secuestró competencias al Parlamento, vota el 14 M. Si crees que el Gobierno actuó como debe, harás bien en votar. Si no crees en Gobierno y Parlamento, mete tu voto en las urnas, sí. Si te parece que usaron acciones, omisiones, declaraciones y muertos de ETA para intentar ganar comicios de todo tipo, vota. Si crees que con su gestión han ganado publicitar cosas así, harás bien en votar. Si piensas que falta justicia, libertad y trabajo, que el bienestar no es para todos, vota. Si crees que estamos arriba, más que nunca, harás bien en votar. Vota al partido que defienda la democracia como forma real de gobernar ciudadanos. Vota a quien quieras; pero, fíjate, si ningún partido te parece bien, ve y vota por más que optes por el voto en blanco. Aunque ofrezcan dinero por tu voto, aunque te asquee tanta primera piedra y tanta palabra necias, aunque sientas que nunca nadie se ocupa de los ciudadanos, vota; cualquiera que sea la circunstancia en que te encuentres, vota. Lamentarías que llegaran a impedirte hacerlo. Nadie sabrá a quien votas. Sé honesto contigo mismo, haz caso a esa magnífica persona que habita en ti. Por tu país, por nosotros, por todo lo tuyo: ¡Vota! Enhorabuena por votar democracia, ciudadanos.