EL PERISCOPIO
10 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Hace unos días esta sección se hacía eco de los ecos que los negocios de algunos jerarcas populares habían emprendido incluso abriendo sede en Madrid. Tratándose de un asaltillo a la capital y de la época preelectoral en la que nos encontramos, había bastantes posibilidades de que los servicios secretos, los del PP claro, se pusiesen en marcha para recabar pruebas, papeles y fotos. Y por lo que parece los han conseguido. Tratándose de Galicia, un resumen de los informes ha sido remitido al propio Mariano Rajoy , que después de musitar algo así como «oído cocina», metió los papeles en el último cajón de su escritorio mental, del que saldrá alguna consecuencia en el momento oportuno, según juran y perjuran que ocurrirá en el entorno del candidato a la presidencia del Gobierno central. Y es que así dicen que es Rajoy , que parece que no toma decisiones drásticas, pero con la misma sonrisa que te saluda te puede estar tomando medidas para el cajón. El caso es que en Génova han tirado del hilo y tienen nombre tras nombre hasta completar el puzzle de ingeniería empresarial creado. Incluso han sumado las propiedades de los nuevos jerarcas y han echado cuentas. Y como era de esperar, para alguno no salen. Lo curioso es que ninguno de esos informes realizados han tomado camino distinto que el de Madrid. Ni por error de Correos se han parado en Santiago, porque ni allí los habían pedido, ni tampoco hay constancia de que en la «Nécora», sede central del PP de Galicia, lo de los jerarcas de Pontevedra sur, sea ahora la principal preocupación, ya que los cuchillos que andan sueltos, el posicionamiento permanente de los distintos sectores y la necesidad de tener que estar informado de todos los rumores para tratar de interpretar cada gesto de Fraga , requiere más esfuerzos que interesarse por otros negocios. En todo caso, se augura que los de Mariano toman también aquí nota, por si algún día les toca pasar lista y a alguno por las armas.