La tercera parte de las zonas de deporte y juego que pertenecen al Ayuntamiento de Vigo están cedidas al Celta. El convenio municipal con el principal club de la ciudad permite que este utilice en exclusiva tres grandes zonas: los casi 70.000 metros cuadrados de los campos de entrenamiento de A Madroa, los 38.414 que ocupa el estadio de Balaídos y los 12.000 metros con los que cuenta el campo de Barreiro, habitual escenario de los partidos de los equipos filiales de la institución celeste. Además del Celta, otros clubes de fútbol disfrutan de las cesiones del Concello. Es lo que ocurre en los campos de Canido, Santa Marina o Bouzas. El Ayuntamiento también es dueño del pabellón de As Travesas, más de 31.000 metros cuadrados que sirven de escenario para los partidos de equipos de élite de la ciudad como el Simeon de baloncesto femenino y el Pilotes Posada de balonmano.