IN VIVUS | O |
19 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.APROVECHANDO que el tiempo acompaña, ya que no hace frío ni llueve, decido salir a dar una vuelta por nuestra maltratada urbe. Obviando el hecho incontestable de que, pasear por Vigo requiere estar en muy buena forma física y, sobre todo, no tener prisa en llegar a ningún sitio, la tarde presagia ser tranquila y agradable aunque no parezca Navidad salvo por el número de personas que entran y salen de las tiendas. Pese a la intensidad del tráfico a esas horas de la tarde, no se producen grandes atascos y los coches circulan con fluidez. No suenan los cláxones de los conductores desesperados lo que reduce el nivel de ruido, eliminando la desagradable banda sonora de fondo. Parece que la dura campaña de persecución del estacionamiento en doble fila ha obtenido los resultados esperados. Me satisface ver que, por lo menos, en algún aspecto vamos por buen camino incluso contra la opinión de los comodones que no pueden ir a la vuelta de la esquina sin utilizar su vehículo y mucho menos perder el tiempo acercándose a un aparcamiento público. Espero que el nuevo responsable de tráfico, no sólo siga la actuación iniciada por el edil anterior sino que endurezca las medidas. Sin embargo, toda la alegría que siento por la mejora en el tráfico se ve ensombrecida por el lamentable estado de las calles más representativas de Vigo. La paralización de las eternas obras del aparcamiento de Urzáiz que se parecen más a la excavación de una mina de carbón que a una obra urbana, han dejado una de las arterias más concurridas y emblemáticas de la ciudad como si fuera zona de combate. Así los parches, socavones, vallas se suceden como único adorno navideño en un calle sin alumbrado. Desciendo por Colón hacia el Arenal y compruebo con estupefacción que, el lugar con mayor y mejor iluminación navideña de todo Vigo, no son las calles, en las que, las luces brillan por su ausencia, ni los escaparates, sino una grúa ubicada en un solar en obras. ¡Por fin una empresa que se gasta unos euros en alegrar su parcela de ciudad! Regreso a casa pensando que no todo está perdido aunque para este año sea demasiado tarde ya.