Cuentos Municipales
06 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.ASTA MEDIADA la semana, Cachamuíña y su tatabuelo Martín Códax no han querido volver por el Concello. Aún están apenados porque su admirado El Principito Valiente ha salido por la ventana, cuando entienden que lo suyo era hacer la salida por la puerta grande, más adelante, al término del mandato. Cuando llegan a Queta Hilton, la cafetería municipal, observan que hay división de opiniones: desde los llorosos e indignados hasta los que dan saltos de alegría al dar por hecho que la única salida a la crisis se llama La Esperanza Rubia , la líder popular. - Con ella reverdecerán los viejos tiempos... - O sea, los de la mayoría absoluta del que llaman La Cabeza en Estrasburgo , el eurodiputado que ha sido el único alcalde pepero y además con mayoría absoluta- señala Martín Códax. - No, no me refería a eso, porque el pueblo no fue lo suficientemente inteligente como para darle la mayoría a La Esperanza -asevera Cachamuíña -. Pero aún así vamos a tener la suerte de no pagar la costosa tasa de la basura. Algo así como reinar después de morir: porque cuando los populares pensaban que nunca en cuatro años serían capaces de cumplir sus promesas, mira por donde El de la Triste Figura se lo pone a punto de caramelo. - A mí esto lo que me recuerda es aquello que se decía con Franco, y es que los niños traían todos un pan debajo del brazo. Ahora nos dan el pan de mayores y además con jamón. Cachamuíña se queda un instante pensativo. Y luego... - ¿Pero tú crees que a La Esperanza Rubia le van a dejar gobernar? Si yo fuera ella estaría rezando para que la izquierda y los nacionalistas se pusieran de acuerdo y no le crearan complicaciones. A ella y a la Xunta... - No veo yo que problema puede tener la Xunta -replica Martín Códax. - Pues el no pequeño de organizar su estrategia -dice seguro Cachamuíña -. Si no ayuda a La Esperanza Rubia , los suyos no se lo perdonarán. Y si la ayuda, en cuanto ella caiga víctima de una moción de censura, ¿qué hace la Xunta? Tendrá que seguir siendo tan generosa con Vigo como lo haya sido con La Esperanza... o demostrar que lo suyo no es institucional, sino partidario. - ¿Y tú crees que hará falta esperar a eso, para confirmar que como no sea con los suyos la Xunta se moja poco en Vigo? Ya ves lo que ha hecho con El Principito Valiente en la Alcaldía, que no han gastado un duro... y eso que para institucional, él, el ángel caído. Perdón, el alcalde resbalado, quise decir -concluye Martín Códax . Para Cachamuíña está por ver lo que ha de suceder a corto plazo. Excepto el regreso imposible de El Principito Valiente , todo lo ve posible. - Todo, hasta que constituyan un consejo de ancianos y nos traigan a los alcaldes vivos que aún nos quedan. Seguro que O Compañeiro , con tal de mandar, se apuntaba a esa tesis. Aunque solamente le dejaran mandar media horita al día. Le llegaba. - Lo del consejo de ancianos sólo ofrece una pega: Volvería El de la Triste Figura y hasta que no acabara con todos los demás, no paraba.