Tras dos años de discusiones y pruebas, el sistema de votaciones para marineros embarcados sigue sin ni siquiera ponerse en funcionamiento, de modo que difícilmente podría perfeccionarse antes de las elecciones generales del mes de marzo. Esa es la opinión del PSOE, que coincide con la que manifestaba el BNG hace seis meses coincidiendo con las elecciones municipales de mayo. El caso es que el modelo está legalmente autorizado, pero técnicamente está k.o. El PSOE considera que la fórmula inglesa de delegación de voto en otra persona que haga el uso correcto de la papeleta el día de la votación, sería la adecuada para los millares de marineros que estarán embarcados fuera de España el día de las elecciones generales de marzo del 2004. Se trata de un sistema por el que un elector delega su futuro voto en otro votante, al que autoriza legalmente a que la fecha correspondiente introduzca la papeleta en la urna en favor de la candidatura que haya elegido. «Es una mezcla de honradez y credibilidad por ambas partes, y el caso es que en el Reino Unido es una fórmula válida», explica el diputado Guillermo Hernández, padrino de la propuesta. Tanto socialistas como nacionalistas vienen solicitando desde hace dos años en el Congreso de los Diputados que el Gobierno garantice de una vez por todas una solución para este problema, ya que podría afectar, como viene siendo habitual, a los cerca de 10.000 marineros desplazados a bordo de buques. El Gobierno se comprometió en octubre de 2001 a poner los puntos sobre las íes, pero, hasta la fecha sólo ha remendado el asunto con la creación, en el ámbito europeo, de una comisión que está estudiando el mejor itineario para motivar y garantizar las votaciones de los marineros. Esta comisión ha sufrido un sonoro revés al no resolver, de momento, los problemas derivados de los votos electrónicos. Pegas aparte, se entiende que el Gobierno no ha sensibilizado a los marineros para que ejerzan su derecho cívico, y que este colectivo tampoco se siente muy involucrado en algo que, aunque influye sobre el futuro de su país, no le toca enla fecha concreta demasiado cerca al estar embarcado a cientos de millas de distancia de donde se producen las votaciones. BNG y PSOE quiere invertir esta tendencia.