Recuperar el pasado para el futuro

VIGO

IN VICUS | O |

28 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS VIGUESES amantes de su historia nos congratulamos por las «buenas intenciones» de la Concejalía de Patrimonio para salvaguardar el vestigio más antiguo que conocemos. Y, como más vale tarde que nunca, debemos felicitarles por haberse dado cuenta de la necesidad de preservar los yacimientos castreños de nuestro querido y maltratado Castro. Por algo hay que empezar y ¿qué mejor que por lo más frágil y expuesto? Pero, sólo es el principio.   Contra el proceso generalizado en toda Galicia de recuperación de edificios y cascos históricos como baluartes del legado cultural y, salvo contadas intervenciones en edificios del área modernista de Policarpo Sanz, García Barbón, Arenal, o la restauración de la Casa Arines, en Vigo no se ha hecho casi nada. En nuestro abandonado e, incluso temido, casco viejo, precario recordatorio del núcleo medieval casas con labras que datan del siglo XVIII e incluso antes, corren el peligro de derrumbarse ante el abandono de sus dueños y la desidia de la Administración. No basta con utilizar el plan Urban para restaurar fachadas de edificios individuales ni se puede delegar la reactivación a la iniciativa privada. El Ayuntamiento debe intervenir de forma inmediata y decidida. Es imprescindible diseñar un plan racional, viable y bien fundamentado para crear una gran área histórico-turística desde La Piedra hasta Elduayen y el paseo de Alfonso. Un plan que vele por la conservación y recuperación de edificios históricos sin dudar en eliminar construcciones carentes de valor. Un plan que proteja los yacimientos arqueológicos que se ocultan bajo las cimentaciones antiguas. Un plan que «abra el casco antiguo al mar» y sirva de conexión con el resto de la ciudad. Un plan que se apoye en el tejido empresarial para crear negocios hosteleros que ofrezcan servicios a los turistas. Un plan que recupere el pasado para garantizar el futuro.