Cuentos Municipales
12 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.y Cachamuíña vienen coleccionando todo cuanto se difunde sobre la futura boda del Príncipe de Asturias y doña Letizia Ortiz. En poco tiempo se han hecho unos expertos en el tema. Incluso han organizado peregrinaciones a Fátima, Lourdes y El Pilar de Zaragoza para que el asunto salga bien. En la capital maña también han pedido por el futuro del R.C.Celta y para que mejoren las relaciones entre El Principito Valiente y El de la Triste Figura y sus respectivas huestes. Si se produjera esto último, sería un milagro a tres, por la intercesión de otras tantas vírgenes. Cachamuíña propone mejorar el área de conocimientos y estudiar en directo las bodas civiles que se celebran en Castrelos, al amparo del Concello. - Al fin y al cabo -dice Martín Códax- nosotros somos republicanos y tenemos que seguir especialmente a los nuestros. Los primeros días de observación concluyen que cada vez que los ediles expulsados del paraíso (vulgo Gobierno municipal, que es un chollo), casan en el pazo-museo, dispensan a los contrayentes de estacionar el coche en debida forma. Les sugieren la doble fila. E invariablemente, a continuación, aparecen los chicos del concejal de Tráfico, Fray Semáforo , y se llevan los vehículos en doble fila. Ya han comprobado que en un caso los novios pasaron la noche de bodas en el depósito de vehículos retirados. Y han sido innumerables las ocasiones en que las nuevas parejas han acudido a pie desde Castrelos hasta el lugar en el que se celebraba el banquete. - No todo es negativo -ha dicho un hombre de confianza de Fray Semáforo -. De este modo, los novios llegan al banquete con mucho más apetito. Y además, andar es bueno para las cosas del corazón... ¿Y no pertenecen las bodas al apartado de esa víscera? Sin embargo, cuando el que casa es algún miembro del Gobierno, algún coleguilla de los que están a las órdenes de El Principito Valiente , por mal que estacionen en Castrelos, aunque lo hagan en la copa de un pino, no hay grúa que aparezca. - Es la demanda de servicios en el centro de la ciudad, que no deja grúas libres -señala un íntimo colaborador de Fray Semáforo , el concejal suicida que se ha atrevido a sancionar a cientos y cientos de vigueses por estacionar en doble fila. Los que no tienen problemas para casar son los chicos y mozas populares de La Esperanza Rubia , que además hacen las mejores bodas. Alguno incluso entrega certificado de que, bien administradas, duran para toda la vida. Finalmente, Martín Códax, el viejo vate reconvertido en obrero de Citroên y Cachamuíña , que de héroe de la Independencia ha pasado a cobrador de los decesos La Fe, asisten a una boda oficiada por el gran jefe local, El Principito Valiente . Es parco en palabras, toda su homilía civil consiste en decir, simplemente: - Daros por casados. Sorprendidos asisten a lo que ocurre en el pazo en esta boda. El regidor ha acudido en el coche oficial, que ha quedado en doble fila. En un momento determinado aparece la grúa, en la que va agapazado el concejal responsable, Fray Semáforo , ¡y se llevan el coche al depósito con conductor incluído! Especulan si será una venganza del edil, por el desacuerdo que tiene con El Principito sobre la ordenación del tráfico de Ecuador. El regidor vuelve a casa a pie, ¡a más de 4 kilómetros de distancia! Lo malo no es la caminata, si no la vergüenza que pasa El Principito comprobando el aspecto que presenta Vigo.