Reportaje | Primer aniversario del Museo de Arte Contemporáneo de Vigo El centro abría el mismo día que el «Prestige» iniciaba su gira por el litoral gallego
08 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Mientras el Prestige iniciaba su lenta agonía frente a las costas gallegas, el Museo de Arte Contemporáneo de Vigo abría sus puertas en el restaurado edificio de los antiguos juzgados de la calle del Príncipe. Era el 13 de noviembre de 2002. La dirección del centro, encabezada por Carlota Álvarez Basso, había elegido dos exposiciones simbólicas. Por un lado, una retrospectiva del movimiento artístico gallego denominado Atlántica y en la planta baja Cardinales , una colectiva estructurada entorno a la ideología arquitectónica del propio edificio. Para llegar a aquel momento, el museo debió vencer antes varios obstáculos, como el peligro mismo de derribo que sufrió el propio edificio a finales de la década de los ochenta. Varias corporaciones y una fuerte inyección económica procedente de la Unión Europa hizo posible el milagro de contar en pleno centro con un contenedor de cultura. Un año después, el Marco puede dar fe de siete exposiciones colectivas y una individual, un gran número de ofertas paralelas dirigidas a niños y a adultos y, sobre todo, de haberse convertido en uno de los referentes culturales de la ciudad de Vigo al haber alcanzado la cifra de 70.000 visitantes. Alianza estratégica , Atlántica , Melodrama , Agrupémonos todos , Vigovisións , Indisciplinados , Outras alternativas y César Portela, arquitecto , son los nombres de las propuestas formuladas por la dirección del Marco. En este trabajo, el museo supo buscar fórmulas para competir ante las grandes instituciones. La alianza estratégica con el Artium de Vitoria y el Centro José Guerrero de Granada ha permitido realizar muestras conjuntas a un coste asumible por la entidad. El Marco ha planteado actividades dirigidas a estimular culturalmente a niños y adultos y ha abierto sus espacios a las producciones audiovisuales digitales o a la música experimental, entre otras facetas. Su gran reto será consolidarse y lograr que una visita al Marco sea algo habitual.