01 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.
Ayer, la Cruz Roja de Vigo volvió a rendir homenaje a los soldados españoles fallecidos en Vigo en 1898, un acto que se repite desde 1906 ante el monumento esculpido por González Pola en Pereiró. La tumba custodia los restos de los repatriados de Cuba y Filipinas que, tras morir, no fueron reclamados por sus familiares. Tras la derrota en las colonias de ultramar, el puerto de Vigo recibió a más de siete mil supervivientes. El estado en el que llegaron a Vigo provocó la solidaridad de la ciudad, hecho que llevó al gobierno a concederle el lema de Siempre Benéfica.