En la presentación de la maqueta de la Ciudad de la Tecnología, el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, le preguntó al rector, Domingo Docampo, que cuántas patentes tiene registrada la Universidad. Docampo le contestó que hay bastantes, pero que en muchos casos han tenido escasa aplicación industrial. Méndez realiza tantas giras por distintas ciudades que estuvo a punto de equivocarse varias veces confundiendo Vigo y su universidad con santiago y la suya. Afortunadamente supo corregirse antes de consumar los lapsus. Por su parte, Alfonso Penela, el arquitecto que ha construido buena parte de los edificios del actual campus universitario, hizo una brillante exposición de lo que era el monte de Lagoas Marcosende antes y en lo que se ha convertido. Alfonso Penela citó al insigne arquitecto Alejandro de la Sota señalando que «un arquitecto debe dar liebre por gato», es decir ofrecer mucho más de lo que se le pide, máxime cuando se trata de un proyecto público. Cuando a Penela se le terció que, a la hora de la verdad, hay muchos arquitectos que lo que dan es gato por liebre, reconoció que por desgracia así es en muchas ocasiones.