OPINIÓN | O |
25 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.CUMPLIDOS siete meses desde su elección como presidente de los empresarios de la provincia de Pontevedra, a José Manuel Fernández Alvariño ya le pueden pedir resultados los dieciséis mil asociados que representa. El nuevo presidente muestra un talante integrador, y reitera con claridad y sin circunloquios pusilánimes que es firme su propósito de apoyar las ampliaciones de muelles en la provincia. Pendiente de resolución por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia el recurso que mantiene el actual alcalde socialista, Ventura Pérez, contra la extensión del Muelle de O Areal, es imprescindible la construcción en Vigo de los aumentos proyectados en los de trasatlánticos, y en el Comercial, y de un espigón para embarcaciones de recreo. Existe desde hace años para el puerto deportivo una creciente demanda de puestos de amarre. Las mencionadas ampliaciones se necesitan para incrementar el empleo en la industria y el turismo. Las obras proyectadas por la Autoridad Portuaria debieran disponer también del respaldo inequívoco de las entidades y empresas que las requieren. ¿Por qué Fernández Alvariño no las convoca a una reunión para que se pronuncien?. Citroën, la Cooperativa de Armadores, la Asociación Provincial de Empresas Consignatarias y Estibadoras, la Federación de Usuarios del Puerto, las empresas frigoríficas, las industrias conserveras y los industriales graniteros es probable que estén esperando a que los llame para dar su opinión sobre los controvertidos añadidos. Sabremos entonces si los directivos que generan trabajo y riqueza a las extensiones de muelles las nombran por su verdadero significado, o por el despectivo plural de rellenos, con el que las denostan irresponsables políticos socialista y nacionalistas.