LA DRAGA
22 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LAS CAJETILLAS de tabaco parecen un episodio de Urgencias o de una película «gore». Está claro que el tabaco mata a millones de personas. Pero puestos a volverse truculentos habría que dibujar un par de tibias y una calavera en las botellas de whisky o en las entradas de discotecas donde se consumen pastillas. En los envases de ginebra podrían sacar fotografías de hígados destrozados o imágenes de mujeres maltratadas por sus maridos borrachos. En los coches que están saliendo al mercado o están a punto de salir -hay un modelo en ciernes que tendrá mil caballos de potencia- habría que colocarles la leyenda: «está usted subiéndose a un arma homicida». O en las cuestas de Tameiga advertir que «circula usted por la autovía de la muerte». En Vigo capital hay locos que van a 135 kilómetros por las calles que están en poniendo en peligro la vida de los demás. El fumador se mata el solito.