La empresa tiene carga de trabajo para el 2004 pero aún no ha cerrado pedidos para el 2005 El astillero entrega el primero de los dos quimiqueros contratad por la italiana Augusta Due
11 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Vulcano entregó ayer a la armadora italiana Augusta Due el Vulcano M, primero de dos buques gemelos, cuyo coste ronda los 36 millones de euros (cada uno). El segundo quimiquero tiene su fecha de entrega a finales del 2004. El director comercial de Vulcano, José Luis Méndez, afirmó al término del acto de botadura que las perspectivas para el 2004 son buenas porque, además del segundo encargo para Augusta Due, la factoría trabaja ya en otro buque off-shore, que se entregará a finales de año; y en otro similar, que se construirá a continuación, para el armador noruego Boa. Además, el astillero ha cerrado el contrato de un buque sísmico, que también tiene fecha de entrega en el 2004, también para Noruega. Situación complicada «Lo que no sabemos es lo que va a pasar más allá del 2004, porque de momento no hay más contratos», afirma Méndez. Según el directivo de Vulcano «la situación en Galicia es complicada, porque la contratación ha caído de manera alarmante». Afirma que los astilleros españoles necesitan ayuda. «Vamos a hablar con el Ministerio de Ciencia y Tecnología, la competencia es tan fuerte con los mercados asiáticos y de Europa del Este, que cualquier ayuda que venga es necesaria». En opinión del empresario «el sector tiene que tener ayudas económicas como sea, bien sea a través de desgravaciones fiscales o de cualquier otro tipo que nos permitan competir, porque hay una competencia completamente desleal». De momento, Vulcano se ha acogido al plan de reducción de personal que afecta a todo el sector, a nivel nacional. Según su director comercial, la plantilla, a 31 de diciembre de este año, quedará con 130 trabajadores, cuando la cifra en enero era de 180. «La idea es que este sea un astillero de síntesis, y mantenerse con una plantilla flexible, capaz de asumir la carga de trabajo que vaya llegando mediante subcontrataciones», explica Méndez. La botadura del Vulcano M contó con una amplia representación social de Vigo y de la casa armadora italiana.