EL PERISCOPIO
04 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Suena la música y todos corren a sentarse para no perder. Eso es lo que pasa en el urbanismo municipal vigués, cada uno por su cuenta pero con el culo reposado para no quedar fuera de juego. En el PSOE no cejan en su objetivo de ir avanzando terreno y colocar su bandera sobre el «PLANO» como hacían los antiguos conquistadores. En el PP no saben no contestan. Soto medita, y mucho, sus próximos movimientos. Y en el BNG, si una cosa tienen clara -que todavía no son muchas, como por ejemplo quién es su líder- es que en urbanismo no van a ceder ni un milímetro. De eso se encarga el anterior edil del ramo, Xavier Toba , que no quiere que su obra sea ahora ni tocada ni repintada. Mosqueo general Pero la defensa numantina del urbanismo gestado en los últimos cuatro años está separando, y mucho, mucho, mucho, mucho, a los dos socios de gobierno vigués. La cosa está tan tensa que cuando se reune cada grupo para discutir sobre la cosa de los edificios y los rascacielos, en lugar de hablar de planeamiento y ladrillos se ponen encima de la mesa tácticas y movimientos de guerrillas, como si los planos de la ciudad fueran el escenario de la madre de todas las batallas. Y es que cuesta tanto tanto ganar un metro en ese valioso plano. Y mientras el urbanismo sube de nivel en las discusiones municipales los populares preparan una oferta de empleo interna en su grupo local. Corina Porro quiere ser la portavoz del cotarro urbanístico, para eso es la jefa de la oposición. López Chaves , jr . es el que más sabe a la hora de aplicar la legalidad a la cuestión. Y José Manuel Iglesias es el que más currículum tiene en el tema. Así las cosas como no llegue pronto una decisión van a tener que echarlo a los chinos, porque el vacío existente, según aseguran los topos -que no acaba con ellos ni la gasolina- es visto cada vez con mayor preocupación. Antes se justificaba el desnorte por la llegada del verano y el cansancio postelectoral, pero ya estamos en septiembre y la cosa no da más por ahora que para una moción suelta y de segunda división.