El PSOE expulsará al segundo cabeza de lista de Oia que el viernes abandonó el pleno para conseguir que el grupo de gobierno sacase adelante las tres dedicaciones parciales que pedían y que fueron rechazadas en el primer pleno de esta legislatura. Con su abandono, Francisco Malvar dejó en minoría efectiva a la oposición, ya que el voto de calidad del alcalde, Alejandro Rodríguez, decidió el empate técnico de cinco a cinco que se dio en la votación. «Tomei esta decisión para impedir que o goberno de Oia seguise paralizado», afirmó ayer Malvar, que aseguró además que presentará su renuncia como militante socialista. Aunque a lo que no renunciará es a su acta de concejal. Una vez esté fuera del partido, Malvar se constituirá en único concejal del grupo mixto. Una auténtica «bisagra» gobierno, ya que con su voto el PP alcanzaría la mayoría para gobernar con tranquilidad. «Asistirei ós plenos e votarei sempre a quen teña a razón», asegura Malvar, que deja en suspenso su apoyo al gobierno o a la oposición. Salarios Con la «espantada» del concejal socialista, el grupo de gobierno consigue las retribuciones económicas que presentaba al pleno y que eran superiores a las rechazadas por la oposición hace dos meses. Así, Alejandro Rodríguez percibirá como alcalde en dedicación parcial 30.000 euros anuales. Cuatro mil euros más de lo que cobró en 2002 su antecesor, Álvaro Miniño. Como teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Camilo González cobrará 14.500 euros anuales. Unos 2.500 euros más que su antecesor, Manuel Acevedo. Por último, Eugenio Portela recibirá como concejal de Turismo otros 14.500 euros anuales. Lo que significa doblar la cantidad de la tercera dedicación parcial de la anterior corporación. Para el portavoz socialista, la actitud del alcalde al hacer valer su voto de calidad «fue totalmente indigna, éticamente se aprovechó de la traición de un tránsfuga y de la desventaja en la que quedamos».