EL PERISCOPIO
23 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Mañana se reincorpora al mando Ventura Pérez Mariño, para solaz de sus tenientes Calviño y Porteiro. Estamos ante una semana crucial para cargar pilas, ordenar papeles y definir estrategias. Lo que se avecina es muy muy duro. Hay que tomar decisiones sobre asuntos espinosos (léase Balaídos, léase recalificaciones varias y salvajes) y los nacionalistas esperan gestos del alcalde para que todo vaya como la seda en lo de los presupuestos. Ya saben, lo mismo pero al revés que en 1999. Si se aplica esta regla no escrita (que ya funcionó en el reparto de concejalías), Santiago Domínguez sería uno de los más beneficiados en Cultura, junto a Lois Castrillo en Emprego y Turismo. Ya se sabe que la pasta le gusta a todo el mundo. El curso que se avecina trae movimientos al margen del Concello. Nadie debe olvidar que hay elecciones a la vuelta de la esquina y que quien manda en Zona Franca es el Estado. El cargo de delegado del consorcio -recuerden, más de 300 millones de euros en caja- es muy apetecido en esta zona litoral. Aseguran que hay marejadilla de fondo y que la estabilidad de la silla de Pablo Egerique está en entredicho. Está bien (no podía ser menos) que el alcade se haya preocupado personalmente por la salud de la deportista más importante de Vigo, que los munícipes la llamen y que mañana le ofrezcan un homenaje. Pero Chus Lago viene reclamando algo más de facilidades en su trabajo, que ejerce en los gimnasios para el IMD, donde algunas veces no ha podido ni entrenar fuera de su horario. De momento no hay problema porque ha pedido un año sabático. Ayer, en A Madroa, Alexander Mostovoi festejó con los compañeros su 35 cumpleaños. Todo un abuelete de la Liga, pero de buen ver, según las féminas.