La Xunta da por concluido el plan integral de saneamiento de la ría, pero buena parte de las industrias del litoral siguen sin engancharse a la red. Todo un foco de contaminación.
20 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?oncello y Autoridad Portuaria se han tirado los trastos a la cabeza en público por diversas causas. Lo que más preocupó a los últimos munícipes fueron el relleno del Areal, la apertura de espacios al público y el pago de la deuda del agua. Otro asunto pasó prácticamente desapercibido: la contaminación que provocan las industrias del litoral. La Xunta de Galicia (con un 80% de fondos europeos) se ha gastado cerca de 150 millones de euros (25.000 millones de pesetas) desde comienzos de los noventa en el plan integral de saneamiento de la ría de Vigo. Gracias a las depuradoras instaladas en distintos municipios (sobre todo a la del Lagares, en Vigo, pero también las de Cangas, Gondomar, Nigrán, Soutomaior) y a los colectores, la mayor parte de los residuos urbanos que van al mar ya reciben algún tipo de tratamiento. Sin embargo, el comprimo de la Autoridad Portuaria de vigilar a todas las empresas y obligarlas a engancharse a la red de sanemiento todavía no es efectivo ni figura entre sus prioridades presupuestarias. Al plan de la ría le falta una pata muy importante. Y así lo reflejan, año tras año, los informes del observatorio medioambiental de la Fundación Provigo. O Berbés, Guixar y Coia, donde se concentra la industria pesada del puerto, son auténticos puntos negros debido a la presencia de metales pesados e hidrocarburos. La vigilancia sobre las firmas pesqueras y el naval es un tema clave para acabar con la contaminación de la ría. La legislación es clara, pero parece que de momento se aplica más que nada con las nuevas obras y construcciones. Adaptar a las empresas que ya eran concesionarias y están instaladas en el litoral vigués es tarea pendiente.