CUARTO OSCURO | O |
20 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.YA CONOCEN los lectores la célebre frase que comienza como el título de este artículo para explicar la vinculación interactiva entre acciones y reacciones, algunas veces imprevisibles, entre fenómenos aparentemente disociados en el espacio y en el tiempo y que vienen a ahondar en la globalización que todo lo inunda. De lo imprevisto, y con gran placer, me ocupo hoy. Verán, en Singapur, una joven china ha batido el récord de dominó al conseguir alzar más de 300.000 fichas de dominó con la intención de, seguidamente, derribarlas. No crean que el acto esconde un sentido oculto, por ejemplo, lo efímero de la vida y que el hecho en sí es una manifestación artística. ¡ Que va !. El símbolo de la estupidez está todavía por descubrir pero, lo más próximo, es el libro Guinnes. Ma Li, que así se llama, de 24 años, se ha pasado 45 días, a trece horas diarias, de rodillas, con intensos dolores de espalda hasta rellenar con sus fichas una superficie igual a una pista de baloncesto. Cierto que, con esa edad, todavía se puede una el permitir perder el tiempo pero los sindicatos - si es que existen en Singapur - debieran elevar enérgicas protestas por el evidente acaparamiento de horas extras y, en todo caso, las autoridades sanitarias públicas negarle la baja laboral por lumbalgia. Pena que entre los penitentes de la Virgen de Fátima que recorren de rodillas la inmensa plaza del santuario, no se compita por ver qué devoto llega antes. La joven china no tendría rival. Imagínense la sala, la expectación recogida por las cámaras, las fichas alineadas en su posición exacta en un inmenso cuadro geométrico, cada una en su justo sitio para prever el exacto ángulo de caída e impacto sucesivo. Un trabajo de china. Todo atado y bien atado, como en la transición española. Ma Li impulsa la primera ficha y, en cascada, recreando figuras imposibles, una a una van cayendo, como los muertos que en las guerras son. De pronto, dos dictiópteros, ¡ sí, simples y vulgares cucarachas ! no invitadas al evento, se cruzan despreocupadas en su cotidiano trasegar y evitan el desplome de 20 mil fichas. Dos jornadas de trabajo al carajo. Abierta la caja de Pandora, una mariposa que por allí pasaba en vuelo rasante se acordó de Warholl y quiso su instante de gloria, así que derribó otros dos días de curro. La planificación, el cálculo y la organización, todo parcialmente a la mierda por minúsculos imprevistos. El laboratorio de ensayo puesto en entredicho porque algún descuidado ha dejado abierta la puerta y ha entrado un resquicio de vida. ¡ Me encanta !