Indignación en la plaza de abastos

VIGO

CAPOTILLO

Reportaje | Comienzan las obras de humanización de la calle Eduardo Iglesias Los vendedores del mercado de Progreso acusan la escasez de clientes

19 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Trr...trr...La taladradora perfora los oídos de la empleada de la constructora Alter Modus. «Tengo todas las ventanas cerradas por el ruido. Menos mal que ha pasado la ola de calor», señalan en la empresa situada en la primera planta del inmueble número 18 de la calle Eduardo Iglesias. Las obras de humanización en Eduardo Iglesias comenzaron ayer por la mañana y proseguirán durante siete semanas para disgusto de los que trabajan en el entorno. La actuación urbanística ha obligado a cortar la calle y a que los coches tengan que bajar por la calle Velázquez Moreno, donde se ha prohibidio aparcar. A pesar de las obras, la circulación, a la una y media de la tarde, hora punta, era muy fluida y los coches avanzaban más rápido que cualquier día de otoño. Las vacaciones se notan y no es dífícil encontrar un aparcamiento por los aledaños, a pesar de las restricciones por la humanización. Pilar Goyanes, propietaria del kiosco de prensa situado en el mercado está indignada. «Esto es un desastre para la plaza. Otra vez volvemos con lo mismo», señala refiriéndose a las obras que se llevaron tiempo atrás en el entorno del mercado. Goyanes, que lleva 25 años vendiendo prensa en la zona, considera que el actual estado de las jardineras es lamentable. «Se mean dentro y los camiones no tienen por donde pasar». Una de las pescantinas ratifica estas afirmaciones. «No se puede consentir, la gente que viene a comprar se queja, con razón», arguye esta vendedora que ofrece un suculento pescado. La dueña de una mercería se muestra más moderada y dice que si dejan la calle semipeatonal «mucho mejor». Nunca se enlosa a gusto de todos.