Un robo de la leche tocando Saxo

VIGO

MARTA G. BREA

Reportaje | Prosiguen los hurtos en las playas a pesar de la vigilancia policial Los ladrones que entran en los coches aparcados en O Vao no respetan ni los tetrabriks lácteos comprados por los conductores que se tuestan al sol

13 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El vecino de Vilagarcía que vino el pasado martes a ver a su mejor amigo a Vigo se prometía una tarde feliz. Primero irían a disfrutar de una tarde de playa y luego, a seguir la diversión en Balaídos con el partido del Celta contra el Slavia de Praga. Antes de llegar al arenal de O Vao, decidió pasar por Alcampo para hacer compras. Se llevó una caja de doce litros de leche y otra de seis botellas de litro y media de agua. Sobre las tres y media de la tarde aparcó su vehículo, un Citroën Saxo, junto a la ermita cercana a la playa. No debió encomendarse mucho a los santos... La fiesta se aguó Tras una plácida y calurosa tarde entre el agua y la arena, el visitante se disponía a montarse en su coche a las siete de la tarde con el fin de continuar su tarde de ocio en las gradas de Balaídos. Pero los chorizos le aguaron la fiesta. Cuando volvió adónde estaba aparcado el Saxo se dio cuenta de que se lo habían tocado. Los cerrojos estaban levantados y al mirar en su interior vio que le faltaba la cartera que tenía oculta en el coche con su documentación, las tarjetas de crédito y diez euros en efectivo. «Pero lo más curioso es que me habían quitado también la caja de doce cartones de leche y las seis botellas de agua», cuenta la víctima del hurto que añade «me parece increíble que alguien salga huyendo con mi compra entre los coches». Inmediatamente procedió a anular las tarjetas de crédito y a denunciar el caso ante la Policía. El denunciante explica que «decidí dejar las cosas en el coche porque me parecía más seguro que llevarlas a la playa y fíjate lo que me ocurrió». Esta persona, que es natural de Vigo pero vive en Vilagarcía viene a su ciudad natal con frecuencia y asegura que «nunca he visto a Policía en O Vao». Quizá no los ha visto porque algunos van de paisano. Según fuentes de la Policía Local hay parejas de policias camuflados que patrullan por Samil y O Vao. Cuando ven algún transeúnte o movimiento sospechoso le hacen un seguimiento y en caso de confirmarse las sospechas avisan a las patrullas uniformadas que están por la zona. La Policía Local asegura que varias patrullas de uniforme recorren O Vao y especialmente Samil, donde confluyen los destinados a esa zona con otros equipos que tienen la playa dentro de su radio de vigilancia de un perímetro mayor. Gracias a este trabajo, en lo que llevamos de verano ha habido cinco detenidos por parte de la Policía Local. Los agentes se dedican también a la búsqueda de niños perdidos. Recientemente una familia alemana denunció una desaparición. Resultó que el chaval estaba bañándose en Bouzas. Modus operandi El modus operandi de los chorizos playeros consiste fundamentalmente en elegir a la víctima, que suele ser una mujer con bolso. A continuación se tumban cerca y en un descuido sustraen el bolso u objetos de su interior: cartera, reloj... Actúan en parejas, uno es el encargado del robo y el otro, de marcharse del lugar con el botín mientras que el primero permanece al acecho de otra posible víctima. «Buscan sobre todo dinero y telefónos móviles», relata un experto policial. Los abre coches son los que se recorren los aparcamientos y eligen el vehículo que abrirán para sustraer los objetos de su interior.