Gondomar, sitio sin ley

Gloria Fernández GONDOMAR

VIGO

MARTA G. BREA

Reportaje | Bajo mínimos La Policía Local cubre a duras penas su servicio debido a las bajas y vacaciones del 60 por ciento de los agentes que integran la plantilla

12 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Alguien se está ausentando en este mes de agosto en las fiestas y eventos culturales y deportivos de Gondomar este verano. Y no es que algún turista legendario haya faltado a su cita con las tierras del conde. El «asiento vacío» de este verano lo deja la policía local de Gondomar, que se está perdiendo la mayor parte de las actividades estivales, muy a su pesar. Cuando más necesaria es su presencia, cuando más automóviles circulan por las calles y carreteras... la plantilla de la policía local se queda en cuadro. Sin sustitutos Si el servicio consta normalmente de doce efectivos, que son los que figuran en plantilla, en este mes de agosto se quedan con apenas cinco agentes para todos los turnos y servicios. Dicho de otro modo:la policía local de Gondomar tiene que asumir este «tremendo» agosto con el 60 por ciento de sus compañeros de bajas y vacaciones, porque no ha llegado ningún sustituto. Se llega así a situaciones entre curiosas, esperpénticas y, lo que es peor, exasperantes. La oficina de atención al público está más cerrada que abierta, porque se puede dar la circunstancia de que el agente que la atiende es el mismo que tiene que cubrir las emergencias que puedan surgen. Sin sentido Si se habla de tráfico, los problemas crecen. La circulación en Gondomar se acerca peligrosamente a la «ley de la selva». No hay zonas de aparcamiento, no existe un servicio de grúa, tampoco de multas... y la señalización es tan caótica que en calles de un solo sentido no se habilitan direcciones prohibidas y, sin embargo, hay otros viales cuya señalización impiden circular en uno y otro sentido. Es lo que pasa, por ejemplo, en la plaza de Abastos. Dependencias Al rosario de carencias en el capítulo de personal hay que añadir el estado de las dependencias policiales, que fueron reformadas no hace mucho. Aunque durante las obras se olvidó, por ejemplo, habilitar un espacio lo suficientemente amplio para colocar las taquillas de los agentes con cierta holgura.