Folk rosa en la medianoche

E. V. Pita VIGO / CANGAS

VIGO

GUSTAVO RIVAS

Crónica | Los conciertos de Ialma y Susana Seivane A la misma hora, 50 personas escuchaban a las pandereteiras de Bruselas en Castrelos y miles vitoreaban a la gaiteira en Cangas

26 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Son las once de la noche del viernes en el parque de Castrelos y no se ve un alma. Unas veinte personas con paraguas aguardan la salida del grupo belga Ialma, liderado por la eurovisiva Verónica Codesal. Las pandereiteras radicadas en Bruselas y sus músicos belgas consiguieron llenar en abril el auditorio del campus de Santiago. Entonces eran unas desconocidas en Galicia, algo exótico. Pero vendieron bastantes CDs de Marmuladas. Paradójicamente, ahora que Codesal casi gana el festival de Eurovisión, no van a verlas ni medio centenar de personas, pese a que el concierto en Vigo era gratis y la lluvia escasa. Las hijas de emigrantes gallegos no se desanimaron y crearon una atmosfera mágica al aire libre. Convencieron a su público gracias a la calidad de sonido y letra de sus canciones tradicionales, que mezclan con el son cubano. Las Spice Girls del folk gallego demostraron que son unas de las mejores voces del momento (sin olvidar a la solista de Luar na Lubre) y que dominan las técnicas de su tierra, incluidas las regueifas. Medianoche. Viaje por carretera hasta Cangas, que este verano le toca acoger el Festival Intercéltico. Susana Seivane sigue en el palco y es aclamada por unas 2.000 personas con paraguas que le ruegan que haga un bis. La joven promesa del folk, hija de una familia de gaiteiros, brinca con otra de sus piezas.