La junta de gobierno de la Mancomunidade volvió a asumir el compromiso de aforntar regularmente los pagos. También acordó pedir a Urbaser que emita recibos fraccionados, de forma que cada municipio pueda pagar su parte (hasta ahora sólo se pagaba cuando los tres ingresaban su cuota). Xosé Manuel Millán dio cuenta de su decisión de nombrar, como cargo de confianza, a Celso Coloret para realizar la función de gerente. Su trabajo consistirá en controlar el servicio de basuras. También se acordó contratar una consultoría sobre la recogida y tratamiento, para la que se destina una partida de 36.000 euros a gastar en dos años. La función de la consultora será controlar el cumplimiento del contrato, inspeccionar periodicamente la planta y la maquinaria y realizar propuestas de mejora del servicio. Millán propuso una composición de las comisiones informativas con la que se mostró en desacuerdo Vázquez Marinelli, que reclama más representación del PP.