La Mirilla La IV Volta a Galicia adornó ayer la playa de Samil, que se vació por la mañana a consecuencia de la lluvia; y en La Voz, los niños conocieron cómo se hace un periódico
24 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ni siquiera la lluvia matinal logró deslucir la concentración de automóviles con historia que ayer adornó las inmediaciones del Verbum (yo le sigo llamando Casa das Palabras) para participar en la IV Volta a Galicia de coches antiguos. Fue un espectáculo de colorido donde no faltó la añoranza de muchos de los que se acercaron hasta el aparcamiento de Samil. Con puntualidad británica, y vestidos de época, tal y como había prometido, los participantes en esta curiosa marcha partieron de Vigo hasta O Porriño y, de allí, a la localidad de Ponteareas, desde donde prosiguieron camino hasta A Cañiza y Laias. La «volta» tendrá continuación hasta el próximo domingo. En medio, los vehículos fantásticos (el sonido del motor de alguno de ellos daba verdadera envidia) le darán la vuelta al mapa gallego hasta llegar a Compostela, donde se recrearán por las calles más céntricas de la capital. Y lo de ayer no ha sido nada, según las predicciones meteorológicas, para lo que nos aguarda hoy. La lluvia fina de primeras horas de la mañana dio paso posteriormente a un día semiclaro, pero en el que las temperaturas no consugieron aupar el mercurio más allá de los 20 grados. La imagen de la playa (a la izquierda) a media mañana era un verdadero poema. Por cierto que los comercios y los cines hicieron su agosto gracias a esa lluvia fina. Se notó, por ejemplo, en el tráfico, que volvió a disgustar al más valiente del pueblo. Habíamos tenido visitas varias, pero como ésta pocas. El pasado miércoles, quince alumnos de edades comprendidas entre los 5 y los 10 años, todos del Centro Educativo Mediateca Ultreia, visitaron las instalaciones de La Voz de Galicia en Vigo. Llegaron acompañados por Olalla Vázquez, la directora del centro y algún profesor. En el recorrido, conocieron la redacción del periódico, los estudios de radio y también el estudio televisivo de Atlas Galicia. Algarabía propia de la edad al margen, los chavales nos dejaron impresionados con sus sensatos comentarios.