La construción del un párking subterráneo en el centro de Cangas se empezó a estudiar hace unos siete años. El gobierno que presidía el nacionalista Euloxio López llegó a convocar y fallar un concurso de ideas, pero ninguna empresa se interesó en financiar la construcción a cambio de la explotación del aparcamiento. Se había decidido construirlo en el llamado «Aterrado», al sur de la Alameda Vella, en dos plantas. José Enrique Sotelo decidió cambiar la ubicación prevista originalmente. En un primer momento, propuso construir el párking bajo la alameda nueva. El proyecto no llegó a cuajar. Finalmente se levantó en la zona la Capela do Hospital. El párking se movió hacia el este. En la actualidad, la previsión es que ocupe el subsuelo de la zona de la alameda que se utiliza como aparcamiento, la calle que separa los jardines de las naves de Ojea y las dos naves que están más próximas al concello. Empresarios de Cangas mostraron interés en asumir la inversión a cambio de la explotación.