De aguas y cafés

| ANIBAL BARBÓN |

VIGO

No hablo de proposiciones indecentes, que haberlas hailas también (y a esgalla) en el Concello. Me refiero a que, desde la pasada semana, al agua se le sumó el café. me explicó. Tanteadas las arcas municipales y comprobado que no hay ni un peso, al alcalde le entró un ardor de austeridad que fue contagiándose a todos y cada uno de sus concejales. La plaga llegó primero a la sala de prensa y a las comparecencias públicas, de donde quedó suprimido el habitual café, para disgusto de más de un contador de las cosas del consistorio, y para alborozo de otros (hubo periodistas que dijeron que se trataba de un símbolo, algo así como predicar con el ejemplo). Lo cierto es que del gesto con la mal llamada canallesca se pasó a la mismísima comisión de gobierno y a la gerencia de urbanismo. En la última no hubo ya café. Sólo agua, por gentileza de Seragua. Algún osado socialista le dijo al alcalde que aquello era una costumbre y que pensara dos veces lo de retirar la pota por si ocasionaba más enfado del previsto. A Pérez Mariño, dicen, no le tembló el pulso. «El que quiera café, que se lo pague», replicó el regidor, y así se hizo. Quienes beben de las fuentes mismas del gobierno (agua, no café) me aseguran que el gesto tiene su simbolismo , una de las palabras que más le gustan a don Ventura. Y la moraleja de esta historia es que si no hay pasta gansa para la cosa pública y la gestión común. mucho menos para las florituras. Antes de apretarle el cinturón al ciudadano, se lo piensan ajustar a cada edil, y alguno se puede quedar cianótico. Por cierto, que me cuentan que lo de las vacaciones en el Concello dará que hablar. Los hay en el equipo de gobierno partidarios de mantener la guardia en todo lo alto, con las reuniones por áreas incluidas. Cuestión, ésta, que cuenta con la frontal oposición de quienes todavía piensan que Dios hizo el mes de agosto para descansar y salirse del mundanal ruido hacia mejores parajes. Y digo yo que lo de cargar pilas tampoco está tan mal. Imagino que habrá acuerdo.