Todavía sigue pendiente el pacto con el Bloque sobre liberados y asesores de los grupos La ausencia consenso retrasa la celebración del pleno para los acuerdos orgánicos
30 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Con los nacionalistas al borde de un ataque de nervios, el alcalde firmó al mediodía de ayer el decreto por el que delega las áreas y servicios del gobierno en los distintos concejales del Bloque y del PSOE. Pérez Mariño ha empleado quince días en suscribir un documento sin el cual es imposible que cualquier gobierno se ponga a trabajar y que normalmente queda resuelto en uno o dos días. Todavía en la mañana de ayer Lois Castrillo se quejaba del retraso y aseguraba que los concejales «estamos de ouvintes por falta de competencias», aunque al poco rato este asunto quedaba resuelto. Pese al avance las situación entre socialistas y nacionalistas en el gobierno vigués dista de estar normalizada. Además del trámite de la delegación de competencias queda la más complicada de la estructura de cada grupo que incluye liberados, personal administrativo y asesores. Sorprendentemente, Castrillo aseguró ayer que los contactos sobre este extremo no comenzaron hasta el pasado viernes y que de su desenlace nada se sabe. Lo cierto es que existe una fecha tope que marca la normativa legal, que exige la celebración del denominado pleno orgánico en los treinta días siguientes a la constitución de la corporación. Por tanto, antes del 13 de julio próximo. Si no existe acuerdo entre PSOE y BNG antes de esa fecha las relaciones en el seno del gobierno se complicarán sensiblemente, abriéndose paso posibilidades muy diversas. Entre ellas, como ocurrió en 1999, que uno de los grupos pacte con el PP, exactamente el papel que jugaron entonces Carlos Príncipe y Juan Corral. Impaciencia Además del Bloque, y cabe imaginar que del PSOE, en la oposición están muy pendientes de la decisión sobre esta materia. La portavoz popular, Corina Porro, se ha reunido dos veces con Pérez Mariño urgiéndole una solución. El PP precisa saber cuantos concejales van a percibir su salario del Concello y el personal auxiliar con el que podrá contar. Aunque el alcalde siempre le ha dado buenas palabras lo cierto es que el asunto no avanza para desesperación del PP y también de Manuel Soto, quien ha pedido que el tema se resuelva por consenso. Según la portavoz del grupo socialista, María Xosé Porteiro, quien ayer se estrenó en este cometido, este espinoso asunto no se trató en la reunión de la comisión de gobierno. Por su parte, Lois Castrillo calificaba la situación que ha vivido el gobierno estas dos semanas como «anómala» asegurando que «non existe ningunha razón para mantela». El dirigente nacionalista reclamó al alcalde especial celeridad con la Gerencia de Urbanismo. Pidió a Pérez Mariño que el consello de este organismo se ponga a funcionar de inmediato «pois debería estar xa constituido». El hasta hace unas semanas alcalde de Vigo aseguró que en el área de urbanismo se producen retrasos habitualmente «e agora vai ser peor». Precisamente esta tarde Pérez Mariño tiene previsto reunirse en Santiago con el conselleiro de Política Territorial, Alberto Núñez Feijoo. El nuevo plan de urbanismo y el palacio de congresos de Beiramar son las dos principales cuestiones que abordarán ambos políticos.