Un retraso del Poder Judicial impide poner fecha a los juicios de Familia

La Voz E. V. P. | VIGO

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ÓSCAR VÁZQUEZ

La jueza se niega a fijar vistas más allá del año 2005 y reclama un profesional de refuerzo Un ciudadano que presentase hoy una demanda de divorcio tardaría dos años en resolverla

02 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) estudia la solicitud de la jueza de Instancia número 5, o Familia 1, para que aporte un magistrado de refuerzo. La demora en la decisión del principal organismo judicial ha obligado a la titular a cancelar la agenda de juicios más allá del 2006. El juzgado se ha negado a dar una fecha de juicio a un ciudadano que, a día de hoy, presente una demanda de divorcio, por ejemplo. «Es absurdo citar a alguien para el año 2006 si después recibimos refuerzos y tenemos que cambiar la fecha. Aunque no demos una fecha para el juicio, el juzgado tramita igualmente el asunto», afirmó ayer la jueza. La titular ha recordado que el juzgado de Familia 1 arrastra una importante herencia de casos atrasados. Los últimos han sido señalados para el año 2005. Recientemente, la junta de jueces especializó el número 12 de Primera Instancia como segundo juzgado de Familia con el fin de reducir la carga de trabajo. Pero el nuevo juzgado sólo absorbe, por turno, la mitad de los casos entrantes y su agenda sólo está cubierta hasta el 8 de septiembre del presente año. La jueza del juzgado antiguo admite que Familia 2 tiene prohibido por ley ayudarle o atender asuntos suyos atrasados. La solución pasaría, según indicó la titular, en «reclamar un juez de refuerzo como ya se hizo en otras ocasiones». Sin embargo, el CGPJ todavía no se ha pronunciado sobre esta ayuda suplementaria que ayudaría a agilizar las vistas. La jueza quiso tranquilizar a los ciudadanos y aseguró que la tramitación de los asuntos entrantes sigue su curso con normalidad y «lo único que falta es fijar el juicio». Según la memoria del CGPJ, el juzgado de Familia registró 1.731 asuntos en 1995, número que había descendido a 1.470 en 2001. Sin embargo, en 2002, la carga de trabajo se disparó por encima de los 1.800 asuntos. En total, se celebraron unas 500 vistas por divorcios no consensuados y separaciones contenciosas.