El ex alcalde cree que los desencuentros en el equipo de Carlos Silva y la falta de sintonía con las administraciones hizo que el Concello avanzara poco los últimos años
02 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La autocrítica es saludable y Ramón Sestelo la ejerce con franqueza cuando se trata de valorar los resultados de las elecciones en Gondomar. Opina que los desencuentros entre los miembros del gobierno y la falta de sintonía con las administraciones han hecho que la gestión de Carlos Silva no haya dado los frutos esperados durante los últimos cuatro años. -¿Cómo valora los resultados en Gondomar? -Me parecen buenos teniendo en cuenta el desgaste del equipo del PP por el trabajo de la oposición y después de que las mismas personas hayan estado muchos años en el gobierno. No hubo demasiada sintonía con las administraciones ni tampoco dentro del grupo. Si valoramos esto, creo que los resultados son como para estar satisfechos. -¿Cómo califica los ultimos años de gobierno? -No fueron todo lo buenos que deseábamos porque tuvimos un mandato atípico. Buena parte del mismo estuvo trabado por la enfermedad de Carlos Silva. El gobierno no fue demasiado diligente estos años en resolver determinadas cuestiones. A esto hay que sumar los desencuentros que hubo a lo largo del mandato. -¿Qué proyectos quedaron pendientes? -Hubo una cierta paralización y se perdió tiempo para hacer gestiones. Esto provocó que no se hicieran realidad obras que ya estaban amarradas como el saneamiento, el carril de lentos en Vincios, los planes para evitar las inundaciones en el casco urbano o el acondicionamiento de las riberas del Miñor. -¿Ha llegado la hora de la renovación del PP? -Creo que el electorado nos ha dicho que llegó la hora del cambio generacional. Nuestro partido sigue teniendo credibilidad, pero hay que renovar la candidatura y la ejecutiva por completo. -¿No piensa volver a la política local? -Estoy muy próximo a terminar mi paréntesis dedicado a la política. En poco tiempo pasaré a ser un militante de base. Tenemos personas jóvenes que deben recoger el relevo de la ejecutiva y del próximo gobierno. -¿Cómo valoran los resultados en la comarca? -Hicimos una apuesta razonable por un cambio de equipos y de personas en Baiona y en Nigrán. Como consecuencia, algunas personas decidieron atascar este proceso formando candidaturas independientes. Consiguieron fragmentar de voto, pero a pesar de todo obtuvimos unos resultados muy positivos. Somos la fuerza más votada en Baiona y tenemos el mismo numero de concejales que la primera en Nigrán. -¿Qué le parece un posible pacto de socialistas e independientes en Baiona? -Cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero los socialistas deberían mantener los criterios que defendieron en la campaña de no arrimarse a estos grupos que sólo buscan satisfacer sus intereses personales. Los acuerdos deberían intentar conseguirse entre los partidos y no entre los grupos independientes.