Una alfombra roja recibió, en el teatro Caixanova, a los invitados a la gala de los premios de las artes escénicas Un grupo de personas se manifestó a la entrada con carteles de Nunca Máis
05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.No hay ceremonia de entrega de premios que deje de lado la parte más importante de la misma, porque además de recoger los galardones o acompañar a los que los recogen, las celebridades (y el público), disfrutan por igual de esos pequeños momentos de glamour en los que los protagonistas lucen su mejor sonrisa y el mejor traje prestado por el mejor diseñador. Sin embargo, no fue exactamente así en el caso de la gala de los Max. Desde luego, el hall del Teatro del Centro Cultural Caixanova se parecía poco, alfombra roja al margen, al Shrine Auditorium de Los Ángeles. El número de famosos y conocidos por metro cuadrado era grande, pero en su mayor parte, debido a los famosos locales. Aún así, vino el famoseo exterior. Entre los participantes en el espectáculo, algunos ya llevaban varios días en la ciudad. Julieta Serrano y Marina Rossell fueron de las primeras. El domingo llegó Rossy de Palma y ayer, cerca de 200 personajes de la farándula aterrizaban en Peinador. Cada uno se movió a su aire por la ciudad teniendo como cuartel central el hotel Bahía y como refuerzo, el Ciudad de Vigo. El desfile de celebridades aspirantes a premio e invitados, comenzó pasadas las ocho de la tarde. Entre los artistas estaban los directores de cine Ventura Pons y José Luis Borau, la presidenta de la Sgae, Ana Diosdado y su presidente ejecutivo, Teddy Bautista, el gaiteiro Xosé Manuel Budiño, el Berrogüetto Anxo Pintos, el bailarín Rafael Amargo, Carmen Elías, la actriz Mabel Rivera ( Pratos combinados ) y el escritor Alfredo Conde. Entre los políticos, Iñaki Anasagasti, Xosé Manuel Beiras y Guillerme Vázquez. Al pleno municipal le faltó el grupo popular para completar la foto. Famosos propios Por parte viguesa, no quisieron perderse el espectáculo Antón Reixa, Uxía Blanco o Silvia Superstar. También se dejaron ver Margarita Ledo o Marilar Alexander. Tampoco faltó el programa dedicado al corazón Aquí hay tomate , de Tele5, que intentó sacar algo de juego al asunto. Quienes sí quisieron estar presentes, griterío incluido, fue un grupo de personas que portaban carteles con el lema Nunca Máis. Un grupo de actores se sumaron durante algunos minutos a esta protesta, sin embargo, no les dejaron entrar en la gala. Otra reivindicación, aunque menos aparente, fue protagonizada por los miembros de la compañía viguesa The Pinga Teatro que reclamaban, portando unas pegatinas, la creación de un teatro municipal. Después de la ceremonia, los invitados se quedaron en el teatro vigués donde se sirvió un cóctel por cortesía del Concello y la Sociedad General de Autores. Después, muchos se perdieron por la noche viguesa. Pero esa ya es otra historia...