La empresa tomó posesión de cuatro de las cinco instalaciones deportivas, pero muchos de los empleados no se apercibieron del cambio
02 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque se trata de un contrato menor, muy alejado en sus términos económicos de lo que puede significar la adjudicación de la basura o, en su momento, del suministro de agua o del transporte público, los avatares del proceso de adjudicación trajeron de cabeza durante semanas a los responsables municipales, significadamente a Santiago Domínguez Olveira y Xabier Toba. El relevo en las piscinas y gimnasios municipales (todos menos la de Teis, que seguirá hasta noviembre bajo control de Gimnasios Pazos) se llevó a cabo durante el día de ayer, aunque algunos trabajadores ni se enteraron. Fuentes municipales, sin embargo, confirmaban a primera hora de la tarde que la plantilla ya depende oficialmente de Ferroser y que la toma de posesión efectiva se había llevado a cabo sin sobresaltos. No se trataba de una explicación innecesaria ya que durante las últimas semanas las incidencias se sucedieron ante la imposibilidad del gobierno local para atajarlas. Además de pintadas ofensivas para algunos concejales y de concentraciones en el Concello se produjo un vaciado de los vasos de las tres piscinas que inutilizó las instalaciones. Los trabajadores pretendían que siguiera el mismo concesionario, al que el comité de empresa defendía con ardor. Una vez que el comité falló en su objetivo el liderazgo de la protesta le costó esta misma semana el puesto a su presidente, Alfonso Pillado, de UGT, a quien la mayoría de sus miembros decidió sustituir por una militante de la CIG. En función de semejante cúmulo de circunstancias no es de extrañar la alegría del concejal de Deportes, quien pasó factura a «algúns agoreiros que defendían intereses persoais» y habían anticipado el caos cuando llegara el momento del relevo. Asegura el edil que todo discurrió en un cauce de total normalidad. Pese a ello Ferroser tendrá que esperar hasta noviembre para ampliar su gestión a la piscina de Teis, cuyo concesionario seguirá siendo hasta entonces Gimnasios Pazos. Precisamente por esta circunstancia el PP pretendía aplazar varios meses la convocatoria del concurso, pero su demanda no fue atendida por el gobierno municipal.