Oporto ofrece a El Corte Inglés un edificio en el centro

A. Magro OPORTO

VIGO

El grupo tiene licencia para un local de 42.000 metros cuadrados El Concello sigue retrasando el proyecto porque no quiere que se instale en el extrarradio

13 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? Los portugueses seguirán viajando a Vigo para visitar El Corte Inglés. No les quedará más remedio, después de las trabas puestas por el Concello de Oporto a la firma española. Cuando ya ha pasado un año desde que el grupo de distribución inauguró el establecimiento de Lisboa, Oporto aún no tiene claro dónde se ubicará el nuevo centro comercial ni cuándo verá la luz un proyecto que nació hace un lustro. Los retrasos responden a las discrepancias entre El Corte Inglés y el Ayuntamiento sobre el emplazamiento del centro comercial. La empresa quiere llevarse su punto de venta a la avenida de Boavista, en la zona exterior de Oporto, con el objetivo de disponer de más espacio y mejores accesos desde todo el área metropolitana (donde viven casi dos millones de personas). Por su parte, el Concello quiere aprovechar la llegada del grupo español para revitalizar el centro histórico y la zona turística y monumental cercana al río (la Baixa).Para ello, el alcalde, Rui Rio, ha presentado un plan alternativo a la empresa española, que ya tiene licencia para explotar 42.000 metros cuadrados de espacio comercial en la avenida Boavista. La intención del alcalde es que El Corte Inglés se ubique en la avenida de los Aliados, en el emblemático edificio de Correos, junto al Ayuntamiento. «La llegada de El Corte Inglés es interesante para la ciudad, pero no en cualquier sitio. Tenemos una estrategia para revitalizar la Baixa», explicó.La oferta de Rui Rio no ha caído mal en la cadena española, que se muestra dispuesta a estudiar la propuesta. La ubicación en el Palacio de Correos tiene como inconveniente las dificultades de acceso, el intenso tráfico y los problemas para habilitar un aparcamiento con capacidad para asumir el movimiento generado por El Corte Inglés. Ésto preocupa mucho a tanto a la firma como al Ayuntamiento, máxime si el establecimiento registra cifras de clientes tan espectaculares como las de las instalaciones de Lisboa, que han superado todas las expectativas.