El calvario de una adopción

VIGO

Nunca se imaginaron por lo que tendrían que pasar hasta ver a Gui Ling en su casa de Vigo. La historia de Juan Ignacio Herrero y María del Rosario Malvar, dos profesores de la ciudad, es la de muchas otras familías que se deciden por sacar a una niña china de un orfanato. Todo empezó en enero del 2000 con la presentación de la solicitud en la delegación provincial de la Consellería de Familia. En marzo fueron citados por el equipo de adopción de ese organismo para realizar una entrevista de valoración de idoneidad. Este trámite, realizado por un psicólogo y una trabajadora social, permite obtener el certificado de idoneidad, en caso de ser positivo. Intento inicial El matrimonio relata que tras un intento inicial de derivarles hacia la adopción nacional, las reticencias de la Consellería fueron cada vez más constantes llegando a sugerir que la adopción en China podría ser ilegal. A continuación, dicen, trataron de dirigir sus pasos hacia Perú o Rumanía. En el caso del primer país, porque, al corresponderles un niño de cierta edad ya tendría asumido el idioma materno. En el segundo, porque el rumano es un idioma de origen latino. Al cabo de unas semanas se les comunicó la denegación de la idoneidad, pese a habérsela reconocido verbalmente por tratarse de una familia con condiciones sociales, económicas y emocionales adecuadas. La presentación de un recurso administrativo obligó a la Consellería a volver sobre sus pasos y a anular la resolución de la delegación provincial en Vigo. Acto seguido se les remitió a una nueva valoración en Ourense, que, según los afectados, resultó positiva, lo que permitió expedir el certificado de idoneidad.La agencia intermediaria envió los documentos a China y en abril del pasado año recibieron de aquél país la propuesta de asignación de la niña Gui Ling. En aquél momento contaba con menos de un año. La alegría de la noticia sólo duró hasta que la Dirección Xeral de la Consellería de Familia se opuso a la adopción de la niña debido a la edad, y envió un informe negativo a las autoridades chinas para paralizar el proceso. Adversidades Ante tal adversidad el matrimonio vigués reclamó inmediatamente la documentación y decidió viajar a China con el riesgo de que el informe de la Xunta llegase antes y paralizase el proceso. Pero, el informe negativo emitido por la Dirección Xeral de Familia no tenía carácter vinculante para la adopción en aquél país, lo que permitió llevar a término la adopción. La situación de Gui Ling fue legalizada por las autoridades consulares españolas en Pekín.En la actualidad la niña reside con sus padres en Vigo, ajena a todas las peripecias. La experiencia, nada excepcional, ha llevado a esta pareja viguesa a denunciarla para evitar que se vuelva a repetir. Opina que la primacía del niño debe prevalecer sobre cualquier otro interés que inspire las actuaciones públicas o privadas encargadas de su protección. Así lo recoge también un decreto de enero del 2000.