Vigo, a 33 revoluciones por minuto

VIGO

Las tiendas de discos de la ciudad continuan vendiendo desde los títulos más clásicos de la historia del rock hasta las últimas novedades del «techno» en formato de vinilo

08 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuando irrumpió en el mercado discográfico el disco compacto, se auguró la extinción del formato de vinilo. Más de diez años después, la espada de Damocles sigue suspendida sobre los discos que giran a 33 y 45 revoluciones por minuto pero sin alcanzarles letalmente. En los años más duros de la ofensiva del disco compacto, el vinilo logró sobrevivir en reductos defendidos por el romanticismo de muchos coleccionistas. Sin embargo, el inicio de la contraofensiva del vinilo vino dada por el auge de la cultura de los pinchadiscos. En los clubes de baile, los sacerdotes de los giradiscos no vieron en el CD un sustituto adecuado para celebrar sus sesiones. Clubes de baile En Vigo existen dos tiendas especializadas en música electrónica y baile, que ofertan los últimos títulos en formato de vinilo. Víctor Flores, de la tienda SINSALaudio, explica que su clientela se inclina por el vinilo, en algunos estilos, porque ofrece un sonido mejor. «En los discos de 180 gramos-los más gruesos del mercado-y con un equipo profesional, la pegada y la definición de la música es más grande que en los compactos», indica Víctor, que también se reconoce como un defensor del derivado sonoro del petróleo: «El sonido del compacto es tan aséptico que cuando realizas una grabación no te reconoces». Para los pinchadiscos, el vinilo ofrece otras muchas posibilidades como distinguir la intensidad sonora por la textura del material o la manipulación digital de los propios discos. «Una empresa alemana de prensaje ofrece discos de loops , un bucle sonoro que da muchas posibilidades a los pinchas, pero también hay discos cuyos recorridos de lectura son inversos a los convencionales», añade Flores. Los amantes del vinilo coinciden en señalar la calidez sonora como una de sus principales cualidades.