El consumo de pescado, básico para prevenir los infartos

VIGO

CAPOTILLO

Los ácidos grasos Omega-3 de los productos del mar reducen los riesgos de enfermedades coronarias y resultan fundamentales para el desarrollo del feto gestante

21 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El pescado y los mariscos, aún los enlatados en agua o en aceite de soja y de oliva, como el atún y las sardinas, tienen un valor nutricional semejante, sólo que si se incluye el aceite en la preparación el valor calórico aumenta. Son excelentes fuentes de proteína de buena calidad como también de varias vitaminas y minerales. El pescado es bajo en grasa, pero aún las variedades más grasas suministran beneficio, debido a que contienen ácidos grasos omega-3. Estos ácidos grasos que se hallan casi exclusivamente en el pescado y los mariscos, contribuyen a reducir el riesgo de la enfermedad del corazón; y también, se ha demostrado su importancia durante la gestación para el desarrollo del cerebro, del tejido nervioso y de la visión del feto. Comer pescado no sólo aporta ácidos omega-3, sino también disminuye la cantidad de grasa de la alimentación. Ambos aspectos disminuyen el riesgo de la enfermedad del corazón, es decir, dan dos beneficios por el mismo precio . Nutricionistas La Sociedad Gallega de Endocrinología y Nutrición ha hecho un llamamiento para que en estos momentos en que pueden aflorar dudas, los consumidores tengan la seguridad de que los productos del mar presentes en la hostelería y los mercados han pasado todos los controles de la administración sanitaria y cumplen todos los requisitos, y resaltan que la degustación de platos a base de pescado y marisco es fundamental para la salud humana. No obstante, para que estos productos sienten bien es importate tener cuidado con la preparación. La merluza y el boquerón son los principales alimentos relacionados con la anisakiasis, una infección gastrointestinal provocada por las larvas del Anisakis que se localizan en las vísceras del pescado y pasan al músculo cuando éste muere. Las larvas se ingieren al tomar pescado crudo y poco cocinado. La Sociedad Española de Alergología e Inmunología señala que, con el fin de eliminar el parásito, el pescado que se vaya a consumir poco cocinado debe congelarse previamente a 20 grados bajo cero durante dos días. Si se va a consumir completamente crudo, en forma de sushi o de carpaccio debe mantenerse congelado a esa misma temperatura durante 72 horas. Para tomar un plato de pescado cocido debe cocinarse durante al menos diez minutos a una temperatura superior a 60 grados. La salmuera mata al parásito si la concentración de sal es superior al 70%. Hay que tener en cuenta que el micorondas no mata al Anisakis y que los boquerones en vinagre pueden transmitir la enfermedad porque la larva resiste al vinagre.