El diseño financiero de Caixanova dio la propiedad a varios empresarios locales

La Voz

VIGO

XULIO VILLARINO

06 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El proceso de reprivatización de Hijos de J. Barreras, fundado a principios de siglo por Julio Barreras y nacionalizado con posterioridad por el Instituto Nacional de Industria (INI) a mediados de los años 70, culminó en 1998 otorgando la propiedad a manos de varios empresarios vigueses, entre ellos el propio presidente de la empresa, Francisco González Viñas y José García Costas, actual presidente de la Cámara de Comercio de Vigo. La SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) vendió las instalaciones navales por 750 millones de pesetas. El diseño financiero de la oferta ganadora corrió a cargo de Caixanova, y en él intervino directamente el director general de la entidad, Julio Fernández Gayoso. ¿De qué forma? Pues involucró a los clientes del astillero (Naviera del Odiel y Albacora, con el 50% y el 10% del capital social), a los directivos y empleados (un paquete del 30%) y a proveedores (José García Costas, un 10%). «Cuando salimos del despacho después de presentar nuestra oferta al presidente de la SEPI -confesó en alguna ocasión Fernández Gayoso- me dijo en voz baja y de forma confidencial: `Julio habéis ganado por goleada, porque nadie ha presentado un diseño para esta operación tan cerrado como el vuestro¿». La adjudicación no estaba terminada en ese momento, pero Gayoso regresó de Madrid con toda la confianza de obtener la propiedad de Hijos de J. Barreras.