El complejo, finalizado hace meses, se pondrá en funcionamiento en los próximos días El organismo tiene que pagar a la constructora, FCC, cerca de dos millones de euros
14 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.A La Mancomunidade de Concellos do Morrazo tomó al fin el acuerdo de aceptar la entrega de la planta de residuos comarcal, en la que se tratará la basura de los concellos de Cangas, Moaña y Bueu. Con la adopción de este acuerdo, se podrá tramitar ante Industria el permiso para realizar la conexión eléctrica y poner en marcha el complejo. Al retraso en la construcción de la planta se sumó la lentitud del organismo supramunicipal en aceptar la entrega. Nunca se explicaron los motivos. El complejo está listo desde hace meses. Su entrada en servicio permitirá a la adjudicataria dejar de llevar la basura de O Morrazo a la planta de transferencia de Ribadumia y abaratar así costes, un dinero que Urbaser se propone cobrar a la Mancomunidade. Javier Barreiro, alcalde de Moaña y presidente del organismo supramunicipal, dijo que espera que el complejo esté funcionando para la próxima semana. El alcalde cangués confía en que pueda abrir sus puertas «xa». La planta incluye una estación de transferencia (empacadora), tres compotúneles para la fermentación de la fración orgánica de la basura, que se podrá convertir en compost, y la maquinaria necesaria para el transporte y la separación de los residuos. El presidente de la Mancomunidade dice que lo más probable es que el complejo empiece a funcionar con la empacadora. La basura se compactaría en la planta, en vez de llevarla a Ribadumia, y se enviaría a Cerceda. Todavía falta por pagar un porcentaje importante de la obra realizada. La junta de gobierno de la Mancomunidade aprobó en la sesión celebrada ayer en Cangas las certificaciones de obras que completan su pago, aunque la empresa constructora, FCC, no cobrará hasta que el organismo supramunicipal reciba el dinero de los Fondos Pomal comprometido (faltan por enviar 1.442.654 euros) y los tres ayuntamientos aporten lo que les corresponde de los casi quinientos mil euros en los que se presupuestó el modificado realizado (la instalación de la compactadora). Según asegura Javier Barreiro, FCC se contenta con que la Mancomunidade reconozca la deuda. En los próximos días se realizarán las pruebas de funcionamiento. Después se pondrá la planta a disposición de la adjudicataria del servicio de basuras, Urbaser.