El Bloque sacó adelante su propuesta con el voto favorable de los concejales del PP Fomento se desprenderá también de Travesía de Vigo y del primer cinturón
23 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A En plena negociación de los presupuestos del 2003 los socios del gobierno se enfrentaron ayer en la comisión informativa de Réxime Interior. Los socialistas se opusieron a la propuesta del Bloque de aceptar la cesión por parte de Fomento de tres importantes viales que siguen siendo de titularidad estatal. En el debate el socialista Uxío González aceptó finalmente que el Concello recibiera la travesía de Vigo y el tramo del primer cinturón entre las avenidas de Madrid y de Castrelos, pero reclamó que quedara pendiente la avenida del Aeropuerto. Amador Fernández, titular de Infraestructuras (BNG), mantuvo la recepción de las tres calles y la propuesta salió adelante con el respaldo de su grupo y del Partido Popular. Acceso a Peinador Los socialistas no plantearon objeciones a la recepción del primer cinturón tras las obras de mejora llevadas a cabo meses atrás por Fomento. Con relación a la travesía de Vigo su oposición al proyecto de reforma del ministerio avalado por el Bloque viene de antiguo, pero aceptan los hechos consumados. El enfrentamiento de ayer se originó por la avenida del Aeropuerto. Los trabajos de urbanización, construcción de aceras y renovación del alumbrado y saneamiento son insuficientes para los socialistas. Exigen que antes de hacerse cargo de este largo vial de unos cinco kilómetros Fomento construya un nuevo acceso al aeropuerto. De no ser así, según el PSOE, el Concello perderá una importante baza negociadora recibiendo la avenida. Inentendible Los nacionalistas aseguran que esta postura carece de sentido ya que con la prevista ampliación Peinador ocupará la actual carretera que discurre frente al aeropuerto, por lo que obligatoriamente se construirá un nuevo acceso. En estas circunstancias prefieren mantener las mejores relaciones posibles con Fomento. Pese al malestar del PSOE sus concejales optaron por la abstención para no tensar la cuerda con el BNG en un momento en el que se está negociando el presupuesto del año próximo. También daban por seguro el voto favorable del PP «dada su obediencia ciega cuando se trata del ministerio», en palabras de un edil del PSOE.