Pocos pasajeros eligieron ayer EE.UU. como destino, pero más de uno fue presa del miedo en las vísperas del 11-S
11 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Demasiada tranquilidad En las instalaciones del aeropuerto vigués se respiraba ayer una normalidad asombrosa. Ni carreras ni empujones para facturar ni colas. Y es que tan sólo unas cincuenta personas eligieron ayer tomar un vuelo. ¿Miedo o respeto?. El caso es que Peinador mostraba un aspecto desolador y sobre todo extraño. ¿Miedo a volar? El aniversario de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York presentó diferentes caras. Cierto es que ayer la gente viajaba tranquila, pero el día anterior más de uno, temeroso de lo que pudiera pasar, quiso cambiar su billete a Estados Unidos por un destino diferente. Rosa, empleada de Iberia, comentaba que el lunes por la noche «la gente estaba más asustada. Los vuelos internacionales salían por la noche, y sobre todo las personas mayores se mostraban más reacias a volar». Diversas opiniones Para muchos se trataba de un día más en el calendario, pero también estaban los que preferían no hablar del tema. Según el personal del aeropuerto vigués, los vuelos de Iberia e Hispanair fueron llenos durante toda la mañana, lo que contrasta con la imagen de un Peinador vacío y en silencio en las horas próximas al mediodía. Curiosidades La Guardia Civil calla cuando les preguntas que si se ha extremado en cuanto a medidas de seguridad con motivo de la fecha. Pero no es un secreto a voces y todos reconocen sentirse más seguros desde entonces. Y es que una gran mayoría de personas creen que tras saltar la alarma y dispararse el miedo se tienen más en cuenta hasta los pequeños detalles. Entre la gente que ayer se disponía a coger uno u otro vuelo estaba el diputado del BNG, Guillerme Vázquez. Para él «se ha creado una alrma sin fundamento y a raíz de ella se ha llevado a cabo por parte de los Estados Unidos una campaña perfectamente diseñada para defender sus propios intereses». Objetos requisados Tijeras, corta uñas... y demás objetos punzantes llevan siendo retirados de maletas y bolsos desde el 11 de septiembre. Nada fuera de lo normal, pero asombra que si tan escrupulosos son para unas cosas pasen por alto otras tantas. Y es que resulta sencillo hoy en día burlar la seguridad.