CONTRAPUNTO
05 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.ESTE NO es un artículo más sobre el caos de tráfico. Es una declaración de insurrección. Me sublevo contra los que están en el poder y se equivocan. Contra los que no saben gobernar. Contra los que firman proyectos sin sentido; y más aún contra los que miran a otro lado y dicen que esta ciudad no tiene arreglo. Improvisar es más fácil que pensar, pero es de irresponsables. Apelo al sentido común. Habrá que peatonalizar las calles, hacer párquines y prolongar túneles, pero con la máxima coherencia. No todo a un tiempo y en un radio de acción de poco menos de un kilómetro. Cómo no va a haber atascos, si no hay alternativas. Ni a propósito se podría colapsar mejor una ciudad. Si esto es el Plan de Tráfico, prefiero la anarquía. Si es una provocación, me atrevo a alegar motivos de objeción de conciencia para no pagar el impuesto de circulación. Si, como me temo, es pura y simple incompetencia, pido una baja temporal en el padrón.