Al sol que más calienta

Soledad Antón redac.vigo@lavoz.es

VIGO

Financieros, políticos, empresarios o asiduos del papel «couché» eligen la ría de Vigo y el Val Miñor para pasar sus vacaciones

27 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Luis Ángel Rojo, en alpargatas Los enamorados del Val Miñor se cuentan por miles. Unos llegan buscando tranquilidad y otros marcha. Curiosamente, se le ofrece a cada cual la posibilidad de cumplir sus deseos. Nos imaginamos cuál puede ser el del ex gobernador del Banco de España, Luis Ángel Rojo, que estos días pasea en alpargatas por las calles y las playas de Baiona. Aunque desde que su firma ya no aparece en los billetes los «marrones» financieros _¡uff!_ no le quitan el sueño, sigue necesitando un respiro porque lo de ahora también tiene su miga. Ya saben, sustituyó al marido de la duquesa de Alba, Jesús Aguirre en el sillón «f» de la Academia. Y a saber qué será peor, lidiar con gescarteras varias o con los puristas de la lengua. Si nos lee, puede llamarnos y sacarnos de la duda. Yola, de alivio Hablando de lenguas, ayer se paseaba por Vigo, unida al resto del cuerpo, la de Yola Berrocal. Tal vez vino a explicarle a su novio Iago que lo de las fotos con el ex de Norma Duval fue un montaje y que ella, de verdad, de verdad, sólo le quiere a él. Lo que no podemos creernos es que viniera a comprarse la chaqueta negra que se estaba probando en unos grandes almacenes mientras el resto de los clientes _ellos_ no le sacaban ojo de encima. Alguno parecía pensar y si con Marc sí, por qué conmigo no. La respuesta en el próximo número de las revistas del colorín. Crucero de lujo Mientras Yola tiraba de tarjeta, cerca de 2.000 turistas llegados a bordo del Victoria admiraban la ría de Vigo desde las terrazas de uno de los cruceros más lujosos del mundo. Muchos aprovecharon para patear las calles de la ciudad, sobre todo las del casco viejo y las del borde marítimo. La consignataria del Victoria, P & O Ferrys, es precisamente la que quiso convertir a Vigo en punto de referencia para sus cruceros. Al final sería Santander el puerto que se llevó el gato al agua. Eso sí, dijeron que hay más días que longanizas o, lo que es lo mismo, que no lo descartan. Lo cierto es que la presencia de grandes trasatlánticos se ha multiplicado, hasta el punto de que se está estudiando ampliar la Estación Marítima. A toda vela Los que ya han empezado la cuenta atrás para navegar por aguas de la ría son los participantes en la regata Príncipe de Asturias. El timonel más esperado es el Rey Juan Carlos que, de paso, podrá comprobar in situ cómo va la construcción del nuevo Bribón.