Vigo dice adiós a medio siglo de ETEA

R. BARREIRO / A. CUÑA VIGO

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

La escuela celebró ayer la última jura de bandera antes del cese de sus actividades, el próximo 31 de agosto La ETEA se despidió ayer de Vigo por todo lo alto. El próximo 31 de agosto, tras medio siglo de historia, cerrará definitivamente sus puertas para trasladarse a O Ferrol. La escuela celebró su última jura de bandera, acto que coincidió con la conmemoración de su cincuenta aniversario. Por ahora, el futuro de los terrenos del centro es desconocido. Los vecinos de Teis no pierden tiempo y reclaman su uso público.

20 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La Escuela de Transmisiones y Electrónica de la Armada, más conocida como ETEA, se engalanó ayer para celebrar su despedida antes del cierre de sus instalaciones, el próximo 31 de agosto. Tras medio siglo en Vigo, cerrará definitivamente sus puertas para trasladarse a la escuela «Antonio Escaño», en Ferrol. La academia ofició la jura de bandera de la trigésima promoción de aspirantes a marineros profesionales, la última que se celebrará en sus instalaciones. Este acto coincidió con el 50 aniversario de la escuela y la despedida de la misma. La ETEA cesará sus actividades debido a principios de economía y reorganización de los centros docentes de la Armada, emprendido por el Ministerio de Defensa. El acto estuvo presidido por el almirante jefe de la Armada española, Francisco Torrente, que en su día fue alumno de la ETEA. En su discurso elogió la labor desarrollada en las aulas durante cinco décadas: «ha sido el mejor centro de enseñanza especializada que ha tenido la Armada». Estas palabras fueron refrendadas por el comandante-director, José Abad, quien además dedicó unas palabras a los 17 aspirantes, que hace dos meses ingresaron en la escuela para servir como militares. De ellos, cuatro son mujeres y cinco gallegos. Por las aulas de este centro han pasado cerca de 50.000 alumnos. En esta ocasión, la bandera de la ETEA desfiló con el batallón de alumnos como homenaje a su despedida a pesar de que el reglamento vigente señala su retirada antes del término del desfile. A este acto acudieron la conselleira de Asuntos Sociales, Corina Porro, y el subdelegado de gobierno, Alejandro Millán; además de numerosas autoridades civiles y militares.