La cooperativa de marineros del banco canario fondeó las jaulas para engordar rodaballo La cooperativa Loitamar pone en marcha la primera fase de su proyecto acuícola. Durante estos días completó la construcción de las estructuras en las que engordará rodaballo, las echó al agua y las remolcó hasta su destino, uno de los polígonos experimentales libres que hay entre el puerto deportivo de Domaio y Fandicosta. El miércoles está previsto que les entreguen los primeros alevines de rodaballo. Remolcarán las jaulas hasta Fandicosta y las llevarán de nuevo al polígono para el engorde.
12 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El único proyecto de envergadura que plantearon marineros que faenaban en el banco canario, financiado con las ayudas acordadas por la Comisión Europea para los afectados por la pérdida de este caladero, empieza a ser realidad. La cooperativa Loitamar fondeó en Domaio las primeras jaulas para el engorde de rodaballo. Son estructuras de seis por seis y por dos cincuenta metros, que sobresaldrán del agua gracias a ocho flotadores de 0,2 metros cúbicos que lleva cada una y otros 17 colocados en cada uno de los extremos de la fila de jaulas. Dentro de las estructuras colocarán una red, que envolverá a los rodaballos. La alimentación será a base de pienso, que Loitamar comprará a una empresa del sur de España. En esta primera fase fueron instaladas 19 estructuras de las medidas mencionadas. Nueve de ellas fueron construidas en la explanada anexa a la vieja nave de Massó. La propietaria, Frigoríficos del Morrazo, no sólo les autorizó a ocupar esta zona, sino que además colaboró con maquinaria para echar las jaulas al mar. Las diez restantes fueron contratadas a una empresa moañesa, Dipal, que se instaló recientemente en el antiguo almacén de Conservas La Guía, al lado de Astilleros Piñeiro. Desde allí botaron al mar las demás jaulas. En función de cómo «marche todo», según dice Jorge Paredes, el portavoz de Loitamar, el número de jaulas se irá ampliando hasta alcanzar las 530. En cada una se meten 5.000 alevines. A medida que crezcan se van desdoblando. Los alevines proceden de Francia. El próximo miércoles llegarán unas 40.000 crías de rodaballo. El plazo de engorde hasta alcanzar el tamaño comercial se cifra en año y medio. Serán los primeros ingresos de la cooperativa, que destina, de momento, seis trabajadores a esta labor de los 46 socios que la forman. El resto se irá incorporando a medida que se vaya ejecutando el proyecto acuícola. Las ayudas que recibirá cada socio cuando se incorpore a la empresa alcanzarán los 60.000 euros. El 30 de junio del 2003 finaliza el plazo para solicitarlas.