Al igual que Pizarro, el proyecto para convertir los 80.000 metros que ocupó durante medio siglo el cuartel de Barreiro en una zona de uso recreativo salvo una parte en la que se construirán viviendas es para el gobierno vigués «unha prioridade», según resaltó ayer el alcalde Lois Castrillo. Con la unanimidad que ayer presidió la sesión de Urbanismo se aprobó este proyecto de urbanización. Tras su exposición pública en septiembre puede quedar definitivamente aprobada y el Concello tendrá vía libre para adjudicar su ejecución pues ya se está preparando el pliego de condiciones. Cuando lleguen las elecciones el Bloque quiere presentar a los ciudadanos un recinto público urbanizado cuando hace tres años el edificio militar estaba aún en pie. Pero habrá más novedades: en poco tiempo el Concello tiene previsto conceder licencia a Caixa Galicia para la construcción de un geriátrico conforme al convenio suscrito meses atrás. Con posterioridad le tocará el turno a las instalaciones culturales y deportivas, la más importante de las cuales será una piscina cubierta de dimensiones olímpicas, la primera que se construirá en el término municipal con estas dimensiones. Pero todo ello, salvo el ajardinamiento de una parte del recinto, quedará para su materialización por la próxima corporación.