El «Macmenú» de langosta hace furor

VIGO

CAPOTILLO

Vecinos y turistas disfrutaron de la fiesta del marisco típico de A Guarda degustando más de mil raciones El fuerte viento del Norte fue la excusa para que cientos de guardeses y visitantes se pasasen por la carpa del puerto de A Guarda y recogiese su pulcra bolsa de papel con su «Macmenú» de langosta para llevársela a casa. A un precio excepcional, 18 euros (2.995 pesetas), y con la garantía de «Catering Galicia» los comensales se podían llevar una langosta entera y verdadera más una botella de tres octavos de un estupendo albariño y de postre, un magnífico roscón de yema, que eso sí sabía un poco a marisco por el trasiego. A la cita no faltaron políticos gallegos y portugueses y turistas venidos expresamente al banquete guardés.

23 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Seis viveros, la ardua labor de búsqueda de los pescadores y las importaciones a mansalva convierten en A Guarda en la capital mundial de la langosta. El conselleiro de Pesca, Enrique López Veiga, pone de relieve que lo de menos es de donde venga la langosta porque lo importante es que la localidad se consolide como el mayor comercializador de este marisco. En la fiesta se elaboraron más de un milar de langostas, a la plancha y cocidas. También había un magnífico pastel hecho con aguacate y crema de langosta, que era delicioso y más asequible de precio, puesto que costaba tan sólo tres euros (499 pesetas). En el apartado de autoridades había concejales de Oporto, caminha y Valença, ciudades donde se presentó la fiesta. Tabién estaban todos los alcaldes de la comarca, el presidente de la Cámara de Comercio de Tui, la delegada de la consellería de Industria y algún alto cargo de la Xunta, además, naturalmente del pregonero, López Veiga quien recordó que estuvo en la primera fiesta de la langosta, hace doce años y que no había vuelto. También se dejó caer el concejal de Vigo Henrique Vieites. «Se vende sola» Para López Veiga «la langosta de A Guarda se vende sola». La prueba es que los restaurantes del puerto, donde se celebraba la fiesta, estaban llenos y eso es lo habitual. Además, en A Guarda se descargan muchos otros tipos de marisco. «¿Sabe que es el puerto de la provincia de Pontevedra donde se subastan más percebes en la lonja?», indicaba el alcalde, el «popular» José Luis Alonso Riego. La presidenta de los empresarios de la localidad, Carmen María García Braga decía que la fiesta tiene repercusión sobre todos los negocios de A Garda. A la hora de las preferencias, la empresaria se decanta por la langosta a la plancha «porque tiene que ser de aquí, ya que hay que partirla en dos cuando está viva y ponerla inmediatamente en la plancha para que tenga su buen punto». Si el producto de la fiesta era de excelente calidad, el Concello no se quedó corto a la hora de elegir el vino. Frente a otras fiestas gastronómicas en las que el liquido acompañante es más peleón, las autoridades locales optaron por un albariño de O Rosal excelente. El único imprevisto fue el viento del Norte, que empezó a soplar con fuerza llevándose en volandas vasos de plástico y los higiéncios envases donde se servía el marisco. El alcalde se lamentaba de las circunstancias meteorológicas. El año pasado optaron por una carpa cerrada y se asfixiaron de calor. Y este año el recinto estaba abierto y a merced del dios Eolo. No todo iba a ser perefecto.