28 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
El argumento omnipresente del Gobierno de Durao Barroso para justificar sus medidas es que no hay dinero. Así explicaron la eliminación de las subvenciones a la vivienda y el incremento de impuestos como el IVA, y así defienden su intención de cobrar peajes en vías planteadas como gratuitas. «Si no se cobra no se podrán construir nuevas carreteras», apunta el secretario de Estado de Obras Públicas, Vieira de Castro, que recuerda que el erario público debería pagar anualmente a las concesionarias 603 millones de euros por el tránsito de vehículos. «Esa cifra es insostenible para el presupuesto estatal», sentencia Vieira de Castro, ante la avalanchas de críticas que ha recibido el proyecto del Gobierno portugués.