Un libro y un clavel

REDACCIÓN VIGO

VIGO

CAPOTILLO

Los libreros de Vigo salieron a la calle para acercarse a los lectores potenciales Las librerías de Vigo salieron ayer a la calle para conmemorar el Día Internacional del Libro acercando el producto a los potenciales lectores. No estaban todas, pero sí la mayor parte de las que en la ciudad se dedican casi exclusivamente a vender este género que contiene tantos géneros literarios en sus estanterías. La Agrupación de Libreros de Vigo, con la colaboración del Concello, instalaron sus puestos al raso en la calle del Príncipe y en vez de regalar rosas a los clientes, les obsequiaron con claveles.

23 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El día fue del libro, aunque la noche fuera para el fútbol y la intención de acercarse a las palabras quedase eclipsada durante una horas por la televisión. Siete librerías viguesas, -Cartabón, Librouro, Andel, Libros para Soñar, Universitaria Sur, Visual Labora, Andel y Mañán- duplicaron sus efectivos para poder atender al mismo tiempo a los clientes habituales en sus tiendas y a los paseantes en la calle. Las que no estaban no era porque no quisieran, sino por falta de medios humanos para hacer doblete. La iniciativa conjunta, que ya realizaron el año pasado, se hace con la intención de acercarse al cliente que normalmente no se acerca nunca a una librería. Atenciones El método La montaña va a Mahoma se suma a otras atenciones al potencial lector, como un diez por ciento de descuento en la tarifa o el obsequio de un clavel. Según explica Xaime Lobeira, propietario de Andel, «agasallamos con cravos en vez de rosas porque é unha costumbre catalana, e parécenos mais apropiado tendo en conta, ademais, por proximidade sentimental e xeográfica, que está tan perto a celebración da Revolución dos Cravos do 25 de Abril». Lobeira aprovecha para anunciar que con este motivo, prepara una exposición de libros portugueses que se instalará en la Facultad de Filoxía e Traducción. La calurosa jornada convirtió la ya de por sí paseada calle del Príncipe en un zoco atestado de gente. Libros en castellano o en gallego, novelas para mayores, historias para niños y relatos para todas las edades salieron al encuentro con el lector y en muchos casos, hallaron nuevo dueño. Tal como comentaba el responsable de Andel, es difícil establecer la «denominación de origen» de las librerías para cuantificar exactamente cuantas hay en Vigo, ya que hay numerosos establecimientos que diversifican su oferta con productos de papelería, kiosko o tienda de regalos, y menos las que concentran su servicio en la venta de libros en uno de los países europeos en los que se lee menos. En las grandes superficies comerciales también se celebró la jornada con descuentos del diez por ciento, y además, La Casa del Libro regaló las tradicionales rosas a la clientela. Por otra parte, la alpinista viguesa Chus Lago, experta en escalar montañas escarpadas y neófita en el resbaladizo terreno de las letras, firmó en El Corte Inglés ejemplares de su libro de debut, Everest. Fuera de la Tierra, en el que narra su hazaña de coronar el pico sin ayuda de oxígeno.