Un kilo de solidaridad

VIGO

CAPOTILLO

El Banco de Alimentos de Vigo realiza hoy y mañana una campaña de recogida en un hipermercado de la ciudad Sin ir más lejos, en Vigo y sus alrededores se puede ejercer la solidaridad. Un importante sector de la población subsiste gracias a las ayudas alimentarias que reparte mensualmente el Banco de Alimentos de Vigo. Esta organización no gubernamental se nutre de los alimentos que cede la población durante las campañas puntuales que realiza en la comarca. Hoy y mañana, los colaboradores del Banco informarán a los usuarios del hipermercado Alcampo, de la Avenida de Madrid, de sus actividades y solicitarán la donación de un kilogramo de determinados alimentos básicos. Aunque el área de actuación del Banco incluye toda la provincia de Pontevedra, la atención a Vigo y su zona de influencia centra sus mayores esfuerzos solidarios.

18 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde el año 1995, el Banco de Alimentos de Vigo distribuye productos de primera necesidad a ciento treinta centros asistenciales de la provincia. «Nosotros no entregamos directamente alimentos a las familias necesitas», explica Rafael Fernández Sanmiguel. «Tenemos conciertos firmados con asilos, conventos, centros benéficos, etc, para repartirles mensualmente alimentos, que ellos después distribuyen entre las familias que saben que pueden necesitarlos», comenta Fernández Sanmiguel para explicar el mecanismo de actuación. La colaboración de los vigueses se hace imprescindible porque la demanda se ha ido incrementando en los últimos años. «El umbral de la pobreza ha aumentado en Galicia. Cada vez hay más gente que no llega a final de mes», indica el representante del Banco, que añade un dato: «Actualmente, estamos atendiendo parte de las necesidades de once mil personas, principalmente en la comarca de Vigo». El mecanismo de colaboración con los miembros de esta ONG es sencillo. «Nos ponemos a la entrada del establecimiento comercial y repartimos folletos explicativos de nuestra actividades, y cuando salen les entregan un kilogramo de algunos de los productos básicos y no perecederos, como la leche, aceite, arroz. Los vigueses suelen responder bien a estas campañas», comenta generosamente Rafael Fernández. Para realizar estas campañas, el Banco necesitas la colaboración física de gente, algo que no siempre encuentran entre la gente joven. «A veces, no son suficientes los que nos ayudan. El resto del tiempo, el trabajo lo realiza sobre todo gente jubilada. Este es un trabajo de almacén en la calle del Pino, preparando los pedidos o recogiendo envíos que hacen empresas», explica Rafael Fernández. En el apartado de la colaboración oficial, el Banco recibe ayudas de la Xunta de Galicia y menos del Ayuntamiento de Vigo.